El mundo circumpolar de la sierra

La parte del cielo que nos es visible depende del lugar que ocupamos en la Tierra o, más precisamente, de la "latitud", que es la distancia angular hasta el ecuador terrestre
 Esquema circumpolares
Esquema circumpolares
"No caía el sueño sobre sus párpados contemplando
Las Pléyades y el Boyero, que se ponen por la tarde,
Y la Osa, que llaman Carro por sobrenombre,
que gira allí y acecha a Orión
y es la única privada de los baños del Océano"
(Homero, "Odisea", canto V)

Son errantes los planetas, como su nombre lo afirma, y alocados compañeros para el que comienza el viaje de la noche. Necesitamos una estabilidad primera que nos dé seguridad, y nuestra mirada se vuelve así hacia las estrellas.

La parte del cielo que nos es visible depende del lugar que ocupamos en la Tierra o, más precisamente, de la "latitud", que es la distancia angular hasta el ecuador terrestre. El mundo estelar quedará entonces dividido en tres partes: la primera será visible siempre (naturalmente, sin la cegadora luz del Sol), la segunda irá variando según la posición de la Tierra a lo largo del año y la tercera no la veremos nunca.

La latitud de nuestra Sierra es aproximadamente 40º N, es decir, 40 grados por encima del ecuador, y esto significa que la primera zona estará formada por las estrellas que en alguna hora de la noche estén a menos de 40º entre el Polo Norte celeste (indicado por la estrella Polar, que ya aprenderemos a buscar) y nuestro horizonte ( A esta medida se le llama "altura" y es una de las "coordenadas locales u horizontales". Si nos referimos a la distancia con respecto al ecuador celeste, que es la proyección del de la Tierra en la esfera de los cielos, estamos hablando de la "declinación", que pertenece a las "coordenadas celestes o ecuatoriales". En este caso las estrellas de la primera zona serán las que tengan una declinación mayor que la latitud).

Esta es la zona CIRCUMPOLAR, que a lo largo de la noche irá describiendo circunferencias en sentido antihorario alrededor de la estrella Polar.

Ya que nuestro viaje comenzó en Villasbuenas, aquí fijaremos el centro de observación, y entonces, cuando quiera que volvamos la mirada hacia el este, diré "hacia Santibáñez"; el norte estará indicado por Gata (en realidad, un poco más a su izquierda); el oeste está entre Hoyos y Acebo, y para el sur, el embalse de Rivera de Gata o, lo que es igual, un poco hacia la izquierda de Moraleja (mirando, no lo olvidemos, desde Villasbuenas), es decir, hacia La Moheda.

Nuestra zona circumpolar está formada por varias constelaciones: la Osa Mayor, la Osa Menor, Casiopea, Cefeo, el Dragón, la Jirafa,... pero sólo hablaremos de las que son fácilmente observables a simple vista. La primera será la Osa Mayor, punto de partida para la localización de muchas otras.

Pero eso ya es otra historia.

Lo siento, pero todo lo que aquí ha sido descrito, aunque pueda parecer un poco aburrido, forma parte esencial de las herramientas necesarias para nuestra oscura navegación.