¿Enfermos?

La enfermedad es un programa inteligente de la vida, tendente a decirnos que estamos viviendo una situación que no nos conviene

¿Enfermos?
¿Enfermos?

Hace ya algún tiempo que quería escribir sobre lo que a continuación hablaré, de hecho lo había comentado con nuestra directora, pero hoy he leído algo que me ha puesto en el disparador y voy para allá.

Viendo lo que está pasando en algunos ámbitos de lo que conocemos como salud oficial, yo no quiero formar parte del silencio que adormece a la población, de esa gran mayoría que forma parte de  “lo políticamente correcto”, del montón de mierda que mucha gente considera como “lo normal”.

¿Qué clase de vida es la que se vive en contra de tus convicciones, de tus ideas? ¿Cómo se puede pertenecer o colaborar, aunque sea por omisión o silencio, con lo que tienes claro que está mermando la calidad de vida? Yo al menos no, he llegado a un punto en que ya no puedo por menos que denunciarlo.

Me indigno cuando veo el uso, el abuso, la ignorancia, la prepotencia que tienen algunos de los conocidos como “profesionales de la salud”, de algunos médicos.

Pero me siento especialmente indignado, con esos supuestos profesionales que dan prioridad al bolsillo y olvidan que detrás de cada paciente, de cada enfermo, hay un “ser humano”, que se siente mal, solo, que sufre, que necesita calor y ayuda de la buena. Con todos los que son capaces de cargar sobre sus conciencias, si es que la tienen, la negación de una posibilidad real de curación, sea por el método que sea… les digo, ¡qué miedo tengo de ponerme en vuestras manos!.

Quizás deberían revisar sus principios, quizás deberían pensar en que fue lo que les llevó a estudiar medicina. Quizá deberían revisar el juramento hipocrático, que hacen al titularse como médicos, en el cual se pone claramente al paciente, al ser humano por delante de los intereses de cualquier otra índole, especialmente de los económicos.

Pero me siento especialmente “muy” indignado, con los que se dedican a la psicología, a la psiquiatría en general, y más con los que tratan a los niños. Si revisaráis la historia de la psiquiatría, veréis las barbaridades que se han cometido, a veces en masa, en nombre de la salud mental. Se han cometido auténticas atrocidades y aún hoy se siguen cometiendo, de menor intensidad, pero que afectan a un sector mucho más amplio de población.

“La gran mayoría” de las enfermedades mentales, no son tales, ( sobre todo las nuevas ), son inventadas y se describen en un catálogo oficial, (Manual de Desordenes Mentales, DSM), que algunos profesionales autómatas siguen como si fuera la biblia y cuando ven en el manual algo que se parece a los síntomas que el paciente manifiesta, le recetan un medicamento, (todos son drogas y a veces muy adictivas), que indica otro libro, (basado en estadísticas, sin comprobar), normalmente promovido por empresas multinacionales farmacéuticas.

La enfermedad mental es el negocio de la droga prescrita. ¿Alguien conoce algún caso de enfermedad mental que auténticamente se haya curado? Y digo CURADO, no anestesiado los síntomas. ¿Alguien ha leído en el prospecto, de algún medicamento que CURA, tal o cual enfermedad, o más bien dice para “tratar los síntomas?

Esto tiene una explicación muy sencilla, NO interesa curar. Si se curaran las enfermedades se acabaría el fabuloso negocio de las farmacéuticas. La enfermedad es la gallina de los huevos de oro, es uno de los negocios que más beneficios generan en todo el planeta.

No interesa investigar sobre las causas reales de la enfermedad, solo sobre los síntomas. Tal y como está montado el sector es una fábrica de oro, por eso no desaparece y la población está como está, a pesar de la falta de buenos resultados en los pacientes, no así en sus bolsillos.

No interesa la verdad, ni dar credibilidad a las terapias alternativas, porque en la venta de las drogas controlada por ellos está el negocio y más si son ineficaces en la curación, hay que estar tomándolas casi de por vida.

Pero quiero hacer una llamada muy especial a los padres, con respecto a sus hijos. Los más vulnerables en esta manipulación, a este negocio de la venta legal de drogas  y “supuestamente” terapéuticas.  

La hiperactividad, la rebeldía, el llamado trastorno bipolar, etc…TODOS los síntomas que han puesto de moda son “pura invención”, puro marketing, que da dinero a costa de vuestro sufrimiento, de vuestro miedo, pero sobre todo a costa de la “salud de vuestros hijos”. ¡!Estad atentos por favor!! Están creando consumidores crónicos, de por vida, auténticos drogadictos de sus productos. No van a permitir que se les acabe el negocio “legal” de vender drogas, que no curan nada.

Estados transitorios de tristeza, de depresión, de ansiedad, nerviosismo, cansancio, etc. son normales, son procesos naturales, que si estamos atentos nos ayudan a conocernos a nosotros mismos o a nuestros hijos, a saber qué nos va bien y qué no nos va. Cuando debemos de cambiar de actitud o posicionamiento, ante lo que sucede en nuestras vidas.

Si los anestesiamos con drogas, los síntomas, retrasarás la posibilidad de reaccionar y enfrentarte a la situación que los está creando.

Si a nuestros hijos, que son niños, que son inquietos por naturaleza, que son más activos, porque un médico diagnostique un “supuesto” trastorno de atención o bipolar o hiperactividad, sencillamente porque lo pone en un libro, promovido por quien luego va a vender las drogas del tratamiento, nos estamos cerrando la posibilidad de conocerlos, de dejarles ser quien son, de trabajar por ellos. Solo que como dan “guerra”, los anestesiamos y punto pelota.

En todo caso recordad lo que ya dije en otra ocasión:”La enfermedad es un programa inteligente de la vida, tendente a decirnos que estamos viviendo una situación que no nos conviene”.

Si anestesiamos u ocultamos los síntomas, nos estamos impidiendo evolucionar.

¡Estad atentos!

Hasta otro día amigos.

Un abrazo.

Agustín