179. Mujeres y hombres

Los hombres y las mujeres deben ser definidos cada vez más, no a partir de su sexo biológico o factor cultural, sino a partir del hecho de ser personas. Entendemos aquí por persona todo aquel o aquella que se siente dueño de sí y que ejercita la libertad para gestionar su propia vida

Mujeres y hombres
Mujeres y hombres

La creatividad es la dinámica del propio universo. Su estado natural no es la estabilidad sino el cambio creativo. La Tierra es fruto de una Energía creadora, misteriosa... Un día, un pez primitivo “decidió”, dejar el agua y explorar la tierra firme. De ese acto creativo, vinieron los anfibios, luego los reptiles, después los dinosaurios, y finalmente los mamíferos y el hombre.

Si no fuéramos creativos, nunca habríamos llegado hasta aquí. Sabemos que hace diez mil años, la historia fue marcada por el patriarcado. Esto ha supuesto un vía crucis de sufrimiento para todas las mujeres. Pero lo que ha sido construido históricamente puede ser también modificado. Esta es la esperanza que subyace en las luchas de las mujeres oprimidas y de sus aliados entre los hombres, la esperanza de un nuevo estadio de convivencia ya nunca más marcado por la dominación de género.

Los hombres y las mujeres deben ser definidos cada vez más, no a partir de su sexo biológico o factor cultural, sino a partir del hecho de ser personas. Entendemos aquí por persona todo aquel o aquella que se siente dueño de sí y que ejercita la libertad para gestionar su propia vida. 

Tras el reconocimiento de la persona como persona, son decisivos los valores de la cooperación y de la democracia como valor personal y universal, en el sentido de participación en la vida social, de la cual las mujeres históricamente fueron privadas.

Su ausencia ayudó a instaurar la dominación y la subordinación histórica de las mujeres. Hoy, mediante la cooperación de ambos, dentro de una ética de la solidaridad y de cuidado mutuos, es cuando se pueden construir relaciones igualitarias.

La cooperación supone confianza y respeto mutuo en una atmosfera donde la coexistencia se funda en el amor, en la proximidad, en el diálogo abierto…

Por eso la superación del patriarcado, es una lucha por el rescate de nuestra verdadera humanidad. Las mujeres por ser mujeres reciben menos salario haciendo el mismo trabajo. Y ellas componen más de la mitad de la humanidad. Es decir, una minoría somete a la mayoría.

La democracia participativa y sin fin, fundamentalmente, quiere decir participación, sentido del derecho y del deber y sentido de corresponsabilidad. La superación de la ancestral guerra de los sexos y de las políticas opresivas y represivas contra la mujer se da en la misma proporción en que se introduce y se practica la democracia real y cotidiana. 

Nadie libera a nadie, pero juntos, hombres y mujeres, se liberarán en un proceso compartido de libertad.

En un nuevo contexto se deben tener en cuenta, aquellos valores considerados antiguos y propios de la condición femenina, pero que ahora deben ser gritados a los oídos de los hombres y junto con las mujeres procurar vivirlos. Algunos podrían ser:

- Las personas son más importantes que las cosas. Cada persona debe ser tratada humanamente y con respeto.

- La violencia nunca es un camino aceptable para la solución de los problemas.

- Estar profundamente convencido de que lo cierto está del lado de la justicia, de la solidaridad y del amor, y de que la dominación, la explotación y la opresión están del lado equivocado.

Tales valores, tenidos en otro tiempo por femeninos, fueron manipulados por la mentalidad patriarcal para mantener a las mujeres subordinadas y dóciles. Hoy, al cambiar el cuadro del mundo y de la sociedad, tales valores son los que nos pueden salvar. Es la razón por la que los hombres y mujeres deben ser creativos en sus relaciones, pues así se humanizan.

Hasta otro día amigos.

Agustín.

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