Localizada una estela funeraria sin catalogar en la Iglesia Parroquial Nuestra Señora de la Asunción

Su forma es rectangular, quedando a la vista unos 70 cms. de su altura y 38 cms. de su ancho. Sobre el lateral izquierdo de su base existe una rebaja circular, que estrecha el pie dotándolo de una cierta cintura, no apreciándose el mismo rebaje sobre el lateral derecho, bien porque no lo tuviera, bien porque se encuentre embutido en la obra, o porque se eliminara del monolito para adaptarlo a su nueva ubicación

Estela funeraria hallada en Valverde del Fresno. ANTONIO CORREDERA
Estela funeraria hallada en Valverde del Fresno. ANTONIO CORREDERA

Hace unos meses mientras ensimismado intentaba descifrar la inscripción esculpida sobre una de las cuatro caras laterales de la peana de granito que sustenta la cruz ubicada en la zona conocida como “el fuerte”, se me acercó don Damián Amores Fustes, señor cura párroco de la Iglesia Parroquial “Nuestra Sra. de la Asunción”,  con el que mantuve una entretenida conversación sobre el patrimonio histórico artístico de Valverde del Fresno, expresándole mi malestar por el lamentable estado de conservación y la falta de interés por la peana que examinaba, como se acredita con la burda reparación de la misma.

Durante el transcurso de la conversación y percatándose del interés que mostraba por nuestro patrimonio local, me preguntó sí conocía la estela funeraria que se encuentra en el interior de la Iglesia Parroquial formando parte de la fábrica de la misma.

Me sorprendió con la pregunta y más aún cuando habiéndole hecho partícipe de mi total desconocimiento de su existencia, me comunica que está colocada sobre las escaleras de acceso al campanario.

Fui monaguillo, si no recuerdo mal, desde los ocho hasta los doce años edad, en que me desplazo a Cáceres para comenzar mis estudios de bachillerato. Durante estos cerca de cuatro años, tuve que subir y bajar las escaleras del campanario en infinidad de ocasiones, para tañer las campanas en los distintos estilos ya fuera a Misa, difuntos, arrebato o alarma, etc...; 

Cuántas veces bajaba las escaleras con rapidez y con el fin de evitar caídas me sujetaba con las manos sobre esas losas de granito perfectamente alineadas sobre mi cabeza.

Cuántas introducía ligeramente los dedos por entre las separaciones entre cantería y cantería; no percatándome de que una de ellas era ese tipo de soporte para ornamento funerario que ahora Damián evidenciaba frente a mis ojos incrédulos, mientras se asombraba él mismo de lo que para mí se trataba de todo un descubrimiento, porque sabía de mi afición por la lectura de documentos antiguos y de mis visitas a los archivos históricos; inclusive me había hecho partícipe de dos ejemplares del magnífico libro sobre el patrimonio, editado en el año 2009, bajo el título de Viaje artístico por los pueblos de la Sierra de Gata (Cáceres). Catálogo monumental, de la autoría de D. Florencio-Javier García Mogollón.

Ante su extrañeza me ratificaba una y otra vez sobre que no había leído nada al respecto, por lo que opinaba Damián que debía de tratarse de alguna omisión de las transcripciones que se hayan podido llevar a cabo sobre el patrimonio de la Diócesis de Coria-Cáceres.

Sea como sea, hete aquí que nos encontramos en el comienzo de las escaleras de subida al campanario, al que se accede desde la tribuna del coro.

Abrimos desde el coro la hoja derecha de la puerta que nos conduce al mismo. Damos un paso hacia adentro en dirección a poniente y seguidamente tenemos que virar 90 grados hacia el Norte. Desde esa posición comenzamos realmente la subida al campanario. La cubierta de las escaleras está construida con una serie de losas de cantería de granito, colocadas en paralelo, de las que varias, por su apariencia, denotan que han sido reutilizadas de construcciones anteriores. La tercera, desde el punto de comienzo del acceso, es la estela funeraria.

Su forma es rectangular, quedando a la vista unos 70 cms. de su altura y 38 cms. de su ancho. Sobre el lateral izquierdo de su base existe una rebaja circular, que estrecha el pie dotándolo de una cierta cintura, no apreciándose el mismo rebaje sobre el lateral derecho, bien porque no lo tuviera, bien porque se encuentre embutido en la obra, o porque se eliminara del monolito para adaptarlo a su nueva ubicación.

La parte de la estela destinada a recibir la inscripción funeraria se diferencia del resto, además de por la propia inscripción, porque se encuentra ligeramente rebajada, originando por sus laterales un marco sobresaliente que serviría para embellecer todo el conjunto de la pieza.

La inscripción está muy deteriorada, aventurándome a decir que en la primera línea aparece VSQVI,  y en la segunda podría leerse: AN XII. 

Si cuanto expongo es realmente resultado de un hallazgo y por lo tanto no figura inventariada, se debería llevar a cabo el correspondiente estudio, por técnico oportuno, para esclarecer su procedencia.

Mientras tanto y en razón a la circunstancia de que se haya utilizado la estela funeraria en la construcción de la Iglesia, es motivo suficiente para hacernos pensar que en sus inmediaciones debió de existir una necrópolis con anterioridad a su levantamiento.

Si las dos primeras líneas que me aventuré a descifrar más arriba son lo que presupongo, podría proceder de un asentamiento romano y el finado ser un niño de 12 años de edad.

Y siguiendo en la línea de una mera hipótesis pendiente de estudio, me viene a la memoria la palabra “calavernas”.

 Las valverdeñas y los valverdeños, sobre todo las personas de más edad, llaman calavernas a la zona lindante con la Iglesia parroquial que va desde ésta hacia la avenida de don Santos Robledo.

Nuestra paisana María García Mateos, en un hilo del grupo “Valverde del fresno” en la red social facebook, escribía que esta palabra “calavernas” le había llamado la atención, por lo que buscando en un diccionario de latín había encontrado su significado que se traducía como “cementerio”.

Consultada por mi parte la vigésima segunda edición del diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, para “calaverna” nos aporta lo siguiente:

     (Del lat. Cadaverĭna, t. f. de -nus, de cadáver).

f. desus. calavera (‖conjunto de huesos de la cabeza).

Por todo lo expuesto hasta ahora quiero comprender que la tradición popular denomina a esta zona lindante a la Iglesia de esta forma, porque con anterioridad al levantamiento de ésta y por supuesto antes de la constitución de nuestro pueblo, aquí debió de existir una necrópolis que bien pudiera ser de naturaleza romana.

Para finalizar quiero hacer público mi agradecimiento al cura párroco de la Iglesia parroquial Nuestra Sra. de la Asunción, de Valverde del Fresno, don Damián Amores Fustes, sin cuya predisposición y desinteresada ayuda, este esclarecimiento no se hubiere llevado a cabo.