La huella de Alba en Sierra de Gata (VIII)

Dos vecinos de Acebo, lugar éste de los duques de Alba, marqueses de Coria, tuvieron protagonismo en la Cárcel Real de Coria. Andrés Lázaro como arquitecto, y Juan Rodríguez de Haro y Trejo, (hijodalgo notorio), como preso. Ambos coincidieron en el tiempo

CARCEL DE CORIA. Juan Rodriiguez de Haro (s.XVIII). Acebo. Foto V. Calderita
CARCEL DE CORIA. Juan Rodriiguez de Haro (s.XVIII). Acebo. Foto V. Calderita

Una religión y un solo Dios para Coria, que tuvo su catedral visigoda. Templo que sirvió de mezquita, luego románica y mudejar y, definitivamente gótica. Esta última, ya en los tiempos de los duques de Alba, marqueses de Coria, comenzó su construcción en 1498 y finalizó en 1748.

Poseían los marqueses de Coria un castillo construido entre 1472 y 1478 por el arquitecto Juan de Carrera, por orden del I duque de Alba, I marqués de Coria, don García Álvarez de Toledo, siendo gobernador de la ciudad Alonso Enríquez.

Un palacio construido en el siglo XV como castillo defensivo, cuyas murallas torres y aspilleras pasaron a utilizarse como palacio con sus salones, jardines y columnatas, dos patios góticos y un jardín-mirador renacentista, que datan de mediados del siglo XVI. Fue ordenada su construcción por el I duque de Alba y continuada por los II, III y IV duques de Alba, marqueses de Coria. Una Alhóndiga del siglo XVI y en  su fachada el escudo municipal y un consistorio o casas de Ayuntamiento del siglo XV.

 También mandaron construir un puente (1518) y una cárcel (1686), a costa de la ciudad de Coria y de su Tierra, los famosos y temidos repartimientos. En ellos dejaron huella los lugares de Acebo, Hoyos y Perales.

Los repartimientos se hicieron visibles en la construcción del puente viejo de Coria sobre el río Alagón, afluente del río Tajo. En 1518, siendo II duque de Alba, II marqués de Coria, don Fadrique Álvarez de Toledo, se terminó su obra sobre la cimentación de otro más antiguo atribuido a la época romana. Este puente, ahora testigo de la historia, sobre cauce sin agua, se localiza al pie de la Catedral de Coria y del edificio del antiguo Seminario, en la carretera que daba acceso a la ciudad por la entrada sur y la une con Casillas de Coria. Puente con cinco ojos,  bajo cinco arcos, sobre río seco. Nada que ver con otros dos, de construcción más reciente sobre el cauce, aguas abajo, conocidos como Puente de Hierro (1901-1910) y el Nuevo Puente, respectivamente.

Sin embargo el puente viejo pronto comenzó a sufrir deterioros sobre alguno de sus arcos, de los que se desprenden algunas piedras (1561). A partir de este momento se toman precauciones y se intensifica su vigilancia. Sobre 1647 una riada se llevó parte del puente por lo que se procede al desvío del cauce, procediendo al paso del río mediante barcazas. Incluso se ofrecieron 40 días de indulgencia para los que colaboraran en la reconstrucción del puente. Cuenta la leyenda popular que no fue posible devolver el caudal del río a su cauce.

Os cuento esto, porque algo debía saber su agua, siendo todavía cantarina correntía, cuando en 1602, el concejo de la ciudad de Coria recurre de nuevo a los repartimientos e inicia un pleito con los concejos de los lugares de su Tierra (entre ellos lógicamente los pueblos de Acebo, Hoyos y Perales), sobre que estos contribuyesen, sueldo a libra, para los gastos del puente de la citada ciudad. Pleito que se alargó hasta el año de 1651 (1). Igualmente, la ciudad de Coria inicia otro pleito contra Narciso Hurtado, sobre responsablilidad en la obra del puente de dicha ciudad (1776) (2).

De todos estos repartimientos era responsable el corregidor de la ciudad de Coria que, también cobraba su sueldo de la repartida contribución. Entraba esta derrama, para el pago de emonumentos del corregidor, entre los casos en que en que no se procede por millares, sueldo a libra o cañamas, sino por cabezas ya que, a falta de penas fiscales y de propios, se cobra en muchos casos sólo a los vecinos pecheros aunque se permite que, si no hay costumbre en contra, contribuyan también los hidalgos.

El repartimiento de los gastos en la obra del puente viejo, como lo será en la cárcel real, se propone por el sistema de cobro de sueldo a libra, donde se tienen en cuenta los réditos, los frutos de las haciendas de los vecinos, los bienes raíces, los juros y censos de al quitar o perpetuos, de los dineros, bienes inmuebles y semovientes de trato y granjerías. Algo así como el que más tiene más paga. Este sistema, que parece el más adecuado ya que quedaban exentos jornaleros, pobres de solemnidad y viudas sin medios, no debió satisfacer a los concejos de los pueblos de la jurisdicción de Coria ya que la justicia de esta ciudad entabla pleito contra ellos (3). Muchas veces los concejos de los pueblos se negaban a pagar repartimientos por entender que la obra, protagonista de la derrama, se encontraba muy lejos de sus términos municipales.

Hízose la obra de la Cárcel Real de Coria, según trazas de Alonso Hernández de Garrovillas, siendo corregidor, figura omnipresente, Juan P. de Guzmán y comisarios Juan Navarro y José de Almaraz, regidores de la ciudad de Coria, de cuya remodelación participó el arquitecto acebano Andrés Lázaro, según nos consta en documento escrito:

    “Autos, posturas, preg y remates hechos para reedificar a fundamentos las Casas     Consistoriales y Cárzel Real de la Ziudad de Coria: que se remató en Andrés Lázaro,     vezino del lugar del Azevo, de su jurisdicción, arquitecto. Está aquí la traza que se     hizo y la escritura de su forma y fianza. Y diferentes quentas, dadas por los     depositarios nombrados por el nuestro Ayuntamiento, de los efectos aplicados. En     vista de la facultad Real para el expresado fin: parece tuvo principio en el año de     1684 (¿) y     finaliza en el de 1707. Escribano Andrés Rodríguez de Mora” (4).

Cárcel que señala, en una lápida de piedra fijada a una de sus paredes, subiendo las escaleras, la huella de parte de su tierra y jurisdicción, como: “En esta cárcel estuvo preso Juan Rodríguez de Haro, vezino del Azebo. Entró el 24 de octubre del año de 1711 y salió en el año de 1712”. El resto es ilegible y sobresalen algunas palabras sueltas que dan a entender que entró en la cárcel sin culpa alguna, como terminó comprobándose. Esta inocencia se verifica a mitad de siglo XVIII pues, llegó a ocupar el puesto de regidor de Acebo y fue convocado por el juez para las respuestas generales al Catastro de Ensenada.

Y me atrevo a asegurar lo dicho aún sabiendo que, en el año de 1749, hubo pleito de “Simón del Camino, como marido y conjunta persona de María Cruz Martín, vecinos del lugar del Acebo, jurisdicción de la ciudad de Coria (Cáceres), contra Catalina Martín de Jaque, mujer de Juan Rodríguez de Haro, su convecino, sobre acusarla de palabras injuriosas, pronunciadas el 30 de enero de 1749, por haber mandado él a su mozo que sacara de su taller de arquitectura a un niño de corta edad, hijo de la acusada, para evitar un posible accidente (y, por esto,) la llamó desvergonzada, que salía fuera a dar a luz criaturas mal habidas” (5).

En el archivo Ibero-Americano (6), consta que Juan Rodríguez de Haro y Trejo (Trebejo), hijodalgo notorio, y Catalina Martín, su mujer, tuvieron por hijo a Antonio Rodríguez de Haro y Martín, nacido en Acebo en el año de 1760.

 Sabemos de él que su nombre completo es Juan Rodríguez de Haro y Martín (Trebejo Escudero de Jaque). Fue fraile perteneciente a la provincia franciscana de San Miguel y, seguramente, con misiones evangelizadoras en el Nuevo Mundo. En 1787, envió información genealógica para admisión a beca en el colegio de San Pedro y San Pablo de Alcalá de Henares, plaza que dejo vacante en 1788.

El auto, visto más arriba, que da fe de la aprobación de la reedificación de la Cárcel Real, siguiendo las trazas realizadas por el arquitecto acebano Andrés Lázaro, señala también la reedificación, por parte de este, de las Casas Consistoriales. Sospechamos que se trata del antiguo Ayuntamiento que, aunque es un edificio originario de 1479, sufrió reformas en los años de 1595, 1684, 1877 y 1939, hasta que fue rehabilitado para Escuela Municipal de Música. La fecha de 1684 coincide con la dada, por el escribano Andrés Rodríguez de Mora, como principio de las obras de rehabilitación de este último edificio y, seguramente, de las obras de la Cárcel Real en cuyo dintel de la puerta principal se grabó la inscripción de “hízose en el año de 1686”, pero bien pudo empezar antes.    

NOTAS

2.- Archivo Histórico Nacional. Consejo de Castilla. ES.28079.AHN/1.1.5.13.2//CONSEJOS,29208,Exp.5. 1776. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Gobierno de España.

1.- Archivo de la Real Chancillería de Valladolid. Unidad Real Audiencia y Chancillería de Valladolid. ES.47186.ARCHV/7.11.1.2//PL CIVILES. CAJA 3008,2. 1602-1691. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Gobierno de España. / Para este tema se puede consultar Antonio Navareño Mateos, "Arquitectura y urbanismo de Coria: siglos XVI - IX". Diputación Provincial de Cáceres. Institución Cultural El Brocense. Trujillo 1982; y Emilio M. Arévalo Hernández Mérida. “Las carreteras de Extremadura. El puente antiguo de Coria”. (15 de marzo de 2014).

3.- Castillo de Bovadilla. “Política para corregidores y señores de vasallos en tiempos de paz y de guerra…”. Segundo tomo. Imprenta Real de la Gazeta. Madrid 1775.

4.- Legajo 2º, nº 16, del escribano Andrés Rodríguez de Mora sobre “Autos, posturas y remates hechos para reedificar a fundamentos las Casas Consistoriales y Cárzel Real de la nuestra Ziudad de Coria, que se remató en Andrés Lázaro, vezino del lugar del Azevo… Sin clasificar.

5.- Archivo de la Real Chancillería de Valladolid. Unidad Real Audiencia y Chancillería de Valladolid. ES.47186.ARCHV/7.12.7//SALAS DE LO CRIMINAL.CAJA 286,2. 1749. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Gobierno de España.

6.- Ver Archivo Ibero-Americano (Revista franciscana de estudios históricos). Segundo tomo. Año XXXIX. Uribe Ruiz de Larriaga, Ángel. “Colegio y colegiales de S. Pedro y S. Pablo de Alcalá”. Páginas 346-367-388. J. Costa 1979.

Foto 1.- Detalle de una inscripción sobre piedra, de principios del siglo XVIII, en la Cárcel de Coria. Cáceres. “En esta cárcel estuvo preso Juan Rodríguez de Haro, vecino del Acebo. Entró el 24 de octubre del año de 1711 y salió en el año de 1712 …”. Foto Vicente Calderita.

Foto 2.- Inscripción completa sobre piedra, de principios del siglo XVIII, en la Cárcel de Coria. Cáceres. “En esta cárcel estuvo preso Juan Rodríguez de Haro, vecino del Acebo. Entró el 24 de octubre del año de 1711 y salió en el año de 1712 …”. Foto Vicente Calderita.

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