La familia de Casiopea por el cielo de la Sierra se pasea

Esta noche, alrededor de las 11, Alpheratz está a unos dos palmos (¡desde el horizonte!) sobre Santibáñez el Alto, un poco hacia la izquierda. Descendiendo hacia Torre de Don Miguel y Gata están Mirach y Alamak. No nos olvidemos de la Gran Nebulosa. Cefeo está a unos tres palmos por encima de Gata, con la forma de la casita invertida, es decir, Er Rai está debajo. Más arriba, en el borde de la Vía Láctea, y en la base de la casita, está Alderamin, y metida en el Río Celeste, La Estrella Granate.
Constelación de Aries
Constelación de Aries
“¡Andrómeda!¡Dulce Andrómeda!
¿Por qué te retrasas
Tan tímida entre las estrellas”
(“Endymion”, libro IV, J. Keats)

¡Varios meses hablando de constelaciones y aún no hemos dicho el origen de su nombre! CONSTELACIÓN procede de una expresión latina que significa “con estrellas”, en alusión a las figuras que con ellas hacemos. Tras varios siglos de dibujar y desdibujar, la Unión Astronómica Internacional (IAU) decidió en 1930 dividir el firmamento en 88 secciones, y éste es el número actual de constelaciones.

Casiopea apareció en nuestros primeros viajes circumpolares, pero poco dijimos de ella. Por ejemplo, en 1572 el famoso astrónomo Tycho Brahe (1546-1601) vio “nacer” en ella una estrella nueva (“nova”, dijo él), más brillante que Venus, y cuya luz fue poco a poco apagándose, hasta desaparecer de la vista en 1574 (en realidad fue la explosión de una estrella cuya luz, mientras vivía, no era visible). Tanta fama logró con ello que Federico II, rey de Dinamarca, le entregó una isla para sus observaciones. Y allí construyó URANIBORG (en honor de URANIA, la musa de la Astronomía), que fue el primer gran observatorio astronómico. Para comprender mejor a la familia de Casiopea hemos de decir que además de reina de Etiopía era bella, muy bella. Y soberbia, lo que la llevó a creerse más hermosa que las ninfas marinas, las Nereidas, y fue por ello castigada en la persona de su hija,

ANDROMEDA, que está en el cielo encadenada, esperando ser sacrificada al monstruo marino Cetus (“la Ballena”). Perseo la liberó y la tomó por esposa. Sus estrellas más brillantes son sólo de una magnitud alrededor de 2, y para su observación lo más identificable es una línea casi recta, formada por tres de
ellas (en realidad, cinco): ALPHERATZ o SIRRAH (las dos palabras proceden del árabe “el ombligo del caballo”, porque antiguamente era considerada parte de Pegaso), que junto a Caph, de Casiopea, y Algenib, de Pegaso, formaban las TRES GUÍAS que marcaban uno de los meridianos principales de los cielos clásicos (el COLURO EQUINOCCIAL, palabra ya en desuso, procedente del griego “cortado”, cuando, hace ya muchos siglos, se usaba como referencia de las coordenadas la eclíptica en lugar del ecuador); MIRACH (probablemente, del nombre de una prenda a modo de cinturón) y ALAMAK (del nombre árabe de un animalito parecido al tejón).

Pero hay en Andrómeda un objeto especial, el objeto celeste más lejano que podemos ver a simple vista (2,2 millones de años-luz; por cierto, el más cercano es una estrella, alfa-Centauri, a unos 4 años-luz): la Gran Nebulosa, la Reina de las Nebulosas, la GALAXIA DE ANDRÓMEDA, también conocida como M 31 o NGC 224. Está situada en la perpendicular trazada por Mirach a la línea recta antes mencionada, y a una distancia más o menos igual a la que hay entre Sirrah y Alamak. Las dos maneras especiales de nombrar a estos objetos proceden, la primera (M), del nombre del astrónomo francés que empezó a catalogarlos, Charles Messier (1730-1817) y que contiene poco más de 100 objetos. La segunda, con miles de objetos, son simplemente las siglas de New General Catalogue.

Y vamos con el esposo de Casiopea, CEPHEUS (Cefeo), entre la Vía Láctea y la estrella Polar. Sus estrellas no son tampoco muy brillantes, pero se puede reconocer porque tiene el aspecto de una casita, con la punta del tejado muy cerca de la Polar. La estrella que está en este vértice, y que corresponde en realidad a la rodilla izquierda del rey, se llama ER RAI (“pastor”) y será la que nos señale el Norte dentro de unos 2500 años. La más brillante de Cefeo es ALDERAMIN (de “el brazo derecho”). Debajo de ella ( o encima, dependiendo de la posición de la constelación), y un poco fuera de la “casita”, está la ESTRELLA GRANATE, llamada así por su color por William Herschel (1792-1871).

Hay varias maneras de clasificar a las estrellas y una de ellas tiene que ver con el modo en que varía su brillo. La Delta de Cefeo, que está en su cabeza, varía entre 3,6 y 4,3 cada 5 días y 9 horas, y ha dado nombre a un clase llamada, lógicamente, CEFEIDAS.

Y ahora, la observación. Esta noche, alrededor de las 11, Alpheratz está a unos dos palmos (¡desde el horizonte!) sobre Santibáñez el Alto, un poco hacia la izquierda. Descendiendo hacia Torre de Don Miguel y Gata están Mirach y Alamak. No nos olvidemos de la Gran Nebulosa. Cefeo está a unos tres palmos por encima de Gata, con la forma de la casita invertida, es decir, Er Rai está debajo. Más arriba, en el borde de la Vía Láctea, y en la base de la casita, está Alderamin, y metida en el Río Celeste, La Estrella Granate.

¡A ver que tal se da!

Por cierto, estos días, mirando hacia Santibáñez el Alto, se ve a Venus radiante poco antes del amanecer (tiene magnitud menos cuatro), y encima un poquito a la izquierda, Castor y Póllux.