El perejil (Petroselinum hortense.  Hoffmann) en la botica serrana

Antiguamente se le rodeó de todo tipo de supesticiones, especialmente por sus propiedades abortivas, puesto que se pensaba que si una doncella preñada se lavaba con jugo de perejil sus partes intimas abortaría. También sus propiedades afrodisiacas fueron exageradas

Perejil
Perejil

Originario de la zona mediterránea, el perejil, salsa o prixel es una planta anual que forma una mata que no sobrepasa el metro de altura, de hojas verdes divididas en segmentos.

Desprende un intenso olor muy característico y tiene un color verde oscuro  y brillante, muy utilizada en la cocina para condimentar los alimentos y preparar todo tipo de salsas en la dieta mediterránea.

De flores amarillo-verdosas, que forman umbelas con hasta veinte radios, dan lugar a un fruto redondeado, que al madurar se divide en dos medios frutos arqueados con cinco costillas. 

Florece en junio y fructifica durante el verano.

Además de cultivada en huertos, acompañando a las hortalizas, podemos encontrarla creciendo de forma espontánea entre piedras y muros en las cercanías de los pueblos, de ahí su denominación latina "petroselinum" del griego "petrol", que significa "piedra".

Ahora sería buena época para hacer un semillero de perejil, pero protegido de las últimas heladas con plástico o dentro de casa.

Virtudes

Sus hojas y tallos contienen apiína, glucósido que también se encuentra en el apio, éster metílico, alcaloide fluido, vitaminas, azufre y otros minerales.

La raíz del perejil contiene esencia y en los frutos podemos encontrar también apíina y esencia de fruto de perejil, cuyo principal componente es el apiol.

De su semilla se extrae aceite de perejil.

Tallo y raíz son aperitivos y estimulantes, diuréticos y emenágogos, pero los frutos provocarán mejor la menstruación.

Su raíz forma parte de las "cinco raíces aperitivas", que pueden utilizarse en forma de jarabe, con propiedades diuréticas.

Como diurético utilizaremos una infusión de 30 gramos de raíz por cada medio litro de agua, que pondremos al fuego hasta ebullición, después apagaremos el fuego y taparemos el recipiente hasta que se enfríe.  Tomaremos una taza después de la comida y otra después de la cena.

El zumo de hojas y tallos de perejil también posee propiedades diuréticas, aperitivas y emenágogas.

Su uso culinario es universal, puesto que participa de multitud de salsas, aliños y guisos.

Una receta muy común en nuestra Sierra de Gata es la salsa de ajo y perejil para condimentar las carnes a la brasa:

En un recipiente ponemos el aceite de oliva, le añadimos medio ajo y perejil, que previamente habremos machado en un mortero, añadiremos un poco de sal, pimienta molida, el zumo de medio limón y lo pasamos todo por la batidora. Una vez bien batido y unidos los ingredientes lo probamos y corregimos de sal y si acaso de limón. Como alternativa para los más valientes, podemos machar con el ajo una guindilla picante.

Los pastores han durante siglos el perejil para calentar a las ovejas, recogiendo un ramillete cuando está a punto de florecer y dejándolo secar colgado en un lugar aireado, una vez seco se corta en pedazos y se mezcla con alfalfa o pasto, salpicándolo con agua salada. 

Si querían que tuvieran corderos para Año Nuevo, les administraban el perejil por Santiago, cuando todavía los carneros no estaban encelados.

Antiguamente se le rodeó de todo tipo de supesticiones, especialmente por sus propiedades abortivas, puesto que se pensaba que si una doncella preñada se lavaba con jugo de perejil sus partes intimas abortaría.  También sus propiedades afrodisiacas fueron exageradas.

Asociado siempre a la resurrección, los griegos adornaban con ramilletes de perejil las tumbas de sus antepasados.

Los gladiadores romanos ya utilizaban el perejil como planta mágica de los dioses para infundirse fuerza y valor.