Fitolaca (Phytolacca americana L.) en la botica serrana

Sus frutos contienen una materia colorante roja, color de cariofileno, empleado sobre todo para dar color a vinos artificiales, pero no es recomendable esta costumbre, porque su uso interno aún no está del todo claro y a dosis excesivas es tóxica
Fitolaca americana
Fitolaca americana

Fitolaca, hierba carmín, uvas de América, uvillas de las Indias, tintilla, tintureira o uva dos tintureiros, son los apelativos que recibe esta planta venida del nuevo mundo, de la zona de Virginia, que se hizo común en España a partir de su introducción, allá por el siglo XVIII, extendiéndose por gran parte de Europa.

Se trata de una planta vivaz que crece hasta casi dos metros en tierra fértil, de tallo grueso y ramificada en lo alto a modo de arbolillo.

Adquiere un llamativo color rojo que llega hasta las nervaduras de las hojas, hojas lanceoladas sostenillas por un rabillo, de bordes enteros.

Florece durante el verano y sus flores se agrupan en racimos, blancas o verdosas, sonrosadas en la parte inferior, están formadas por cinco hojitas redondeadas extendidas en forma de estrella.

El fruto es discoidal, con diez gajos, rodeado en la base por la cubierta floral persistente, verde al principio, pero después negro y lleno de jugo color vino tinto.

Crece al borde de caminos en lugares frescos, entre las lindes del regadío e incluso escombreras, muy común actualmente por toda Extremadura, pero más hacia el norte.

Virtudes

La hierba carmín contiene un glucósido saponínico de sabor amargo, fitolaccina, levulosa, dextrosa y galactosa.

Sus frutos contienen una materia colorante roja, color de cariofileno, empleado sobre todo para dar color a vinos artificiales, pero no es recomendable esta costumbre, porque su uso interno aún no está del todo claro y a dosis excesivas es tóxica.

Sus virtudes más claras son la purgante o vomitiva, si es que se le pueden llamar virtudes, principalmente en sus frutos, pero actualmente existen recursos menos tóxicos.

Su raíz es la parte más activa de toda la planta, reducida a polvo sirve para elaborar una pomada contra erupciones cutáneas.

Las mujeres de los pueblos donde se cría, recogen el fruto en su madurez y pisándolas como si fueran uvas de vendimia, extraen su zumo, con el que tiñen cordones, cofias y cintas de color carmín.