La Melisa (Melissa officinalis L.) en la botica serrana

Será de gran utilidad para las mujeres que sufren reglas difíciles o molestas, que notarán alivio cuando tomen la infusión durante esos días. Adecuada para aliviar los trastornos que conlleva la menopausia y por sus ligeras propiedades narcóticas nos puede ayudar a conciliar el sueño, además de aromatizar nuestro huerto y atraer a las mariposas

Melisa Officinalis
Melisa Officinalis

Melisa, toronjil, toronjina, cedrón, citraria, cidronella, limonera, hoja de limón, verde limón, abeyera, cidreira, apiastro o meliteira, son algunos de los

nombres con los que se conoce a esta hierba anual con brotes tiernos que se asemeja en su aspecto a la ortiga, pero que nada tiene que ver con ella en

cuanto a sus propiedades medicinales, puesto que ni es urticante al tacto, ni tiene las mismas virtudes.

Es de fácil cultivo, incluso en maceta, vive en patios, huertos y arroyuelos, cultivada o por restos de cultivos precedentes, ya que suele surgir cada año allí donde fué sembrada alguna vez.

Sus tallos pueden alcanzar el metro de alto, son practicamente cuadrados y vellosos. Sus hojas se disponen enfrentadas y acopladas a lo largo del tallo, tienen forma aovada y son aserradas en el borde, con algunos pelillos que le dan un aspecto semejante a las hojas de la ortiga, haciendo dudar a quien la toca.

Florece en primavera y verano. Las flores aparecen donde se unen hojas y tallo, por la parte más alta de la mata, en grupos de tres. Tienen un cáliz de una sola pieza y dividido en dos labios. Su corola es blanca o rosada y dispone de cuatro estambres, dos largos y dos cortos.

Toda la planta despide un agradable aroma a limón, especialmente cuando frotamos sus hojas.

Lo mejor es recolectarla cuando va a florecer, cortando la mata casi a ras de suelo y desecándola rapidamente para que no pierda sus propiedades.

Virtudes

Toda la planta contiene esencia en cantidades variables, pero que suelen ser escasas, esta esencia contiene citral, citronelal, geraniol y linalol.

Además de esencia, sus hojas contienen resina, mucílago, sustancia amarga y glucósido.

Sus principales virtudes son las estimulantes y antiespasmódicas, por ello se emplea para reanimar a los decaidos y apaciguar a los corazones acelerados, calmar nervios, facilitar digestiones difíciles, males histéricos, menstruaciones difíciles o dolorosas, vómitos de las embarazadas, etc...

Para extraer sus componentes podemos realizar una tisana, preferiblemente con planta fresca, recién recolectada y sin dejarla hervir, tan sólo la escaldaremos en agua hirviendo, retirándola inmediantamente del fuego y endulzándola con miel o azúcar.

Utilizaremos toda la planta que queramos, al gusto, ya que no es una planta peligrosa y recordemos que su contenido en esencia es escaso, por ello a veces se utiliza el alcoholato, que se prepara por destilación, obteniendo mayor cantidad de esencia, resultando "agua de melisa".

Esta planta puede ayudar en estados de nerviosismo y estrés como exámenes, disgustos, etc...

Será de gran utilidad para las mujeres que sufren reglas difíciles o molestas, que notarán alivio cuando tomen la infusión durante esos días.

Adecuada para aliviar los trastornos que conlleva la menopausia y por sus ligeras propiedades narcóticas nos puede ayudar a conciliar el sueño, además de aromatizar nuestro huerto y atraer a las mariposas.