LLantén mayor (Plantago major L.) en la botica serrana

Las propiedades medicinales del Llantén tienen una larga historia en la medicina popular, siendo utilizado para el tratamiento de las mordeduras de perros rabiosos, como un protector de la epilepsia y la lepra, llegando a recibir el nombre de "medicina de la vida"
Plantago
Plantago

Llantén común, llantén de hoja ancha, lengua de carnero, tanchagem maior, tantage o simplemente llantén, es una planta de hojas iguales, todas radicales, grandes y aovadas, de bordes enteros con siete nervios principales o venas, por lo que también se conoce como hierba de las "siete venas".

Se cría en huertas, regatos y tierras húmedas de toda la Península Ibérica. Florece desde abril hasta bien entrado el otoño.

Sus flores alcanzan hasta 30 centímetros de altura y tienen pelillos aplicados, pétalos amarillentos y estambres cortos.

Sus espigas fructíferas pueden alcanzar hasta los 12 centímetros. Los frutos se abren y contienen numerosas semillas.

La raíz del llantén mayor es tierna, vellosa, blanquecina y puede alcanzar el grosor de un dedo pulgar, de ella surgen todas sus hojas.

Virtudes

Las propiedades medicinales del Llantén tienen una larga historia en la medicina popular, siendo utilizado para el tratamiento de las mordeduras de perros rabiosos, como un protector de la epilepsia y la lepra, llegando a recibir el nombre de "medicina de la vida".

En sus hojas, espigas y raíces contiene el glucósido aucubina, con invertina, emulsina y vitamina C. Sus semillas contienen grasa y sus hojas potasio.

Se trata de una planta astringente, esta acción cicatrizante en las heridas externas, es la que más la popularizó como planta medicinal, aunque también posee otras virtudes, como anti-inflamatorio, antiséptico, cardíaco, emoliente, diurético, expectorante, hemostático, laxante, oftálmico, cataplasma, refrigerante y vermífugo

Internamente podemos emplear el llantén para combatir catarros bronquiales y sanar las inflamaciones de la boca y de la garganta, en forma de enjuagues y gárgaras. Para ello recogeremos 30 gramos de hojas de llantén y las herviremos en un litro de agua durante 10 minutos, luego filtramos y endulzamos al gusto, ya que también podemos tomar esta tisana a modo de infusión.

Posee cierta acción antihemorroidal, que podemos aprovechar escogiendo hojas frescas y machacándolas las añadiremos a fuego lento con manteca, donde se unirán formando una especie de pomada para calmar el dolor de las hemorroides.

Frescas y bien limpias en agua corriente, sus hojas pueden aplicarse tras ser escaldadas con agua hirviendo, sobre llagas o úlceras de difícil curación, a las que protegerá con su acción antibacteriana y antiséptica acelerando su cicatrización.

Pueden utilizarse sus hojas a modo de acelga silvestre, cocidas con lentejas o bien sólas con sal y vinagre.

Su raíz cocida calma el dolor de los dientes, mascándola o enjuagando su cocimiento.

Los frutos inmaduros del llantén mayor, son del gusto de muchas especies de pájaros, como jilgueros, canarios o verderones.

Con tantas virtudes el llantén no escapó a leyendas y supersticiones populares, así, por el siglo XVII se extendió por Europa la siguiente creencia:

"El día de San Juan, antes de salir el sol, debemos coger la simiente del llantén mayor, la pulverizaremos y la introduciremos en el cañón de una pluma de ganso con unas gotas de agua bendita, después lo taparemos todo con cera virgen de un cirio también bendito. El que lleve encima estas semillas de esta forma encapsuladas será objeto de deseo de cualquier dama".