Una expedición a las fortalezas y castillos de Sierra de Gata (III): El castillo de Eljas

Gervasio Velo y Nieto se atreve a fijar la fecha de construcción en el año 890 de nuestra era, atribuyendo la construcción de la fortaleza a los hijos del Islam
Torre del castillo de Eljas
Torre del castillo de Eljas

El Castillo de Eljas se encuentra en pleno centro del casco urbano. En lo alto de una colina se pueden descubrir los restos de lo que fue una de las fortalezas más importantes de Sierra de Gata y que según cuentan autores como Gervasio Velo y Nieto su origen pudo ser un antiguo asentamiento prerromano. Convirtiéndose en la época del imperio de los descendientes de Rómulo y Remo en un presidio del que derivaría su actual nombre; ya que Eljas podría proceder de la palabra Ergastulum, que significaría presidio.

Gervasio Velo y Nieto se atreve a fijar la fecha de construcción en el año 890 de nuestra era, atribuyendo la construcción de la fortaleza a los hijos del Islam.

Durante la invasión islámica de la península  esta zona pasó a depender de lo que Gervasio Velo y Nieto define como Al-kasar ibn Abú Dané (el castillo de los hijos de Abú Dané). María Ángeles Pérez recoge de un texto de al-Idrisi la siguiente cita: En el Iqlim del Castillo incluye el castillo que le da nombre: Abu Danis, Evora, Badajoz, Jerez, Mérida, Qantarat al-sayf y Coria. Puede ser que Velo y Nieto se basase en esta cita para obtener ese dato.

Esta fortaleza les sirvió a los musulmanes como vanguardia defensiva de una de sus joyas en estas tierras que era la ciudad de Quriya; la caurium de la época visigoda donde se asentaba uno de los obispados cristianos más importantes de la península.

Después de sucesivos ataques por parte de las tropas cristianas terminó por caer en manos de las fuerzas lideradas por Santiago Apóstol. El rey Fernando II de León se la cedió el 10 de julio de 1168 a la Orden de Alcántara, la cuál establecería en esta localidad una encomienda; aunque el maestre de esta Orden hubo de insistir en que se le reconociese la tenencia sobre esta aldea que le había dado el Rey. Además a medida que avanzaba la reconquista los distintos Maestres ganaban e incorporaban nuevas tierras a las encomiendas que ya poseían. Como le sucedió al comendador García Sánchez que obtuvo Navasfrías con un término de una legua de contorno en 1219, anexionándola a la encomienda de Eljas. Esto lo hizo el rey Alfonso IX como agradecimiento a esta orden por defender la villa de Alcántara y para que lo pudiesen hacer con suficientes recursos.

El Rey Fernando IV (el Santo) en el año 1234 entró por tierras de La Serena apoderándose de numerosas fortalezas y villas, entre ellas se quedó con Medellín. El Maestre de la orden de Alcántara Dº Pedro Yañez la gestionó durante un tiempo hasta que el Rey Fernando IV estableció un pleito con la Orden para aclarar a cuál de los dos le pertenecía. Finalmente el Rey por quedarse con Medellín hizo un cambalache con el Maestre y le donó la aldea de Herjes, aldea de Coria próxima a la frontera de Portugal y con un importante castillo valorado en 4000 ducados a cambio de Medellín.

Otros autores dicen que la fecha en la que el rey Fernando IV dona a la O. de Alcántara  Eljas fue el 13 de noviembre de 1302.

En 1303 el maestre Gonzalo Pérez Gallego asumió la tenencia de Herjes y sus vecinos la aceptaron; quedando inscrita en el Archivo de Alcántara el 1 de enero de 1304, figurando por testigos un gran número de vecinos de Coria, Badajoz, Salvaleón, Perosín, el Azevo y pasó ante el notario de Coria Martín Martínez.

Después de que el Maestre Gonzalo Pérez hubiese desapoderado a los templarios de la villa y puente de Alcántara el Rey le  confirmó la donación de la villa de Herjes 16 de octubre de 1308.

Por todos estos datos se puede comprobar que el Maestre de la Orden de Alcántara tuvo serias dificultades para hacerse con la posesión de la aldea de Eljas; aunque al final lo consiguió.

Durante las guerras civiles que asolaron estas tierras extremeñas en el siglo XV este castillo fue tomado al asalto por el celebre señor de Peñaparda, Fernán Centeno, el cual realizó infinidad de razzias por toda esta comarca y otras aledañas. Aunque no pudo mantener esta fortaleza mucho tiempo bajo su mando; ya que estando los duques de Arévalo interesados en darle el hábito de la Orden a su hijo, y al no poder conseguir este objetivo se aliaron con el hermano de Alonso de Monroy, Dº Hernando de Monroy, y le hicieron guerra al Maestre (Dº Alonso de Monroy) en todo el territorio de la Orden de Alcántara; apoderándose de la villa de Alcántara y asediando el resto de las fortalezas; obligando de esta manera a Hernando Centeno a entregar la fortaleza de Eljas.

En 1641 es tomado por los portugueses y cuando éstos creían que podían llegar a perderlo ante el avance de las tropas españolas; el jefe del ejército portugués, Fernán Téllez de Meneses, lo mandó derruir hasta sus cimientos. Es por ello que lo poco que se conserva es parte de su torre del homenaje, otra pequeña torre y una entrada que nos conduce a una cámara subterránea que pudo servir de almacén o de alojamiento de los soldados y parte de los cimientos de lo que fue la muralla defensiva.