Águila Roja y los Playmobil se alzan con los premios del Carnaval de Gata

Treinta adultos y medio centenar de niños participan en el Carnaval con más solera de la sierra. El ayuntamiento premió a los cuatro grupos infantiles que participaron en el concurso y rindió un homenaje a los cuatro matrimonios que este año celebran sus bodas de plata

Hamelin con treinta ratones, un puzzle de numerosas piezas, los payasos y los soletes fueron los cuatro grupos infantiles que tomaron parte del Carnaval. A pesar de que el ayuntamiento tenía previsto premiar a los dos grupos mejor caracterizados, la calidad de los disfraces y la cantidad de menores que participaron en el baile, animó al consistorio a no dejar a nadie sin regalo.

En cuanto al carnaval adulto, Águila Roja se hizo con el premio absoluto al mejor disfraz individual y los Playmobil fue el grupo adulto galardonado.

Este año, el ayuntamiento ha recuperado una tradición que se instauró hace aproximadamente seis años y que había dejado de realizarse en las últimas ediciones. Los matrimonios que a lo largo del año celebran su XXV aniversario, esto es sus bodas de plata, son homenajeados por la localidad, reciben regalos y son acompañados por la rondalla hasta la iglesia parroquial donde, vestidos a la manera tradicional, renuevan sus votos de amor eterno.

La víspera del homenaje, el consistorio repartió las ofrendas a las parejas, al curra párroco de la localidad y a la Residencia de Ancianos donde llevaron buñuelos caseros realizados por las asociaciones locales, que han participado muy activamente en la organización y contenido de los actos.

En principio eran cuatro las parejas que iban a participar en este homenaje. Pero problemas familiares y des salud, han mermado el número y finalmente fueron dos matrimonios, --los formados por Ana y José y Rafael y Florencia, acompañados de sus respectivos padrinos-- los que recibieron el homenaje público.

Rafael y Florencia se mostraban especialmente emocionados y contentos por el homenaje. Desde primera hora de la mañana fueron llegándoles los regalos: una empanada de su vecina, una pluma antigua con su tintero para él y para ella un jarrón de parte de los padrinos y, como regalo de sus hijas, las palabras leídas en la Iglesia y “el hecho de que se hayan vestido de saya, es para mí el mejor regalo que podían hacerme”, declara la madre emocionada.

En agosto Rafael y Florencia realizarán un viaje que querrá ser su segunda luna de miel.