He querido dejar a un lado la maldita curva, el recurrente Peñón de Gibraltar, los presos que vienen y van, el injusto 10%, las cosquillas de Bárcenas e, incluso, al Papa Francisco “El Progre” para que hablemos de tres hechos culturales que miran a las páginas de la historia serragatina: la grabación de un nuevo disco del grupo de música AmenoSKuarto, la presentación del libro “Las villas de Vadárrago: Robledillo, Descargamaría y Puñoenrostro” y el nacimiento de “Sierra Viva”, con dos números de vida, un periódico de la Mancomunidad Integral de Municipios  Sierra de Gata, que coordina la periodista Sara Fontán.

Era una noche de abril    

cuando una brisa febril

entró a través de la puerta.

Nada más llegar a la Sierra me dan alegre noticia: el próximo domingo, 18 de agosto, a las veintitrés menoSKuarto horas, en el Café Bar Trébedes de Acebo, uno de los locales emblemáticos de este serragatino lugar de Valdegata, el grupo de música AmenoSKuarto presenta su nuevo disco “Hechos y Sucesos”. 

Robamos al horario

el placer sin precio

de una cerveza.

Así es que, el grupo de música AmenoSKuarto, grabó un nuevo disco con el título de “Hechos y Sucesos”, doce temas trepidantes que nos llevan por los sueños del amor y de la vida. Han sido cuatro años de silencio de los que, a este humilde autor que suscribe, le han tocado dos años de espera. Un día, hace justo ese tiempo dicho, a la pregunta de ¿para cuándo?, el poeta Luiky me dijo que para ya mismo. No recordé yo, en aquel momento, que en la Sierra de Gata, el tiempo pasa y pasa, como pasa la luna llena en sombras de oliveras. No me alcanzó, en ese instante, la memoria de los ancianos serragatinos cuando, al serano de la puerta de las sus casas, sabiamente afirmaban que el tiempo por esta tierra “é luque liquiamenti dan dau”. 

Y que no os asusten los abismos del tiempo,

que el amor no se vuelve perfecto,

hasta que no aprendemos a amarnos,

sin tenernos.

Ahora que comprendo que la espera ha merecido la pena, me parece que “Devaneo” fue de ayer mismo y  de “A ras del suelo” escucho todavía el poema dedicado al joven acebano Antonio, tristemente desaparecido. La voz inconfundible del poeta Luiky, echando palabras de dolor al tímido viento de este local, cuyo nombre arrancó el escritor Jesús Alviz, de la portada de uno de sus libros, para clavarlo en la pared de cemento y piedra. Recuerdo las almas rotas, el sentimiento de incomprensión, los rostros de los jóvenes descompuestos y las lágrimas curiosotas asomando por entre las miradas incrédulas. Los roqueros, en la altivez del escenario, estremecían sus guitarras y las cuerdas, rabiosamente pulsadas, enviaban notas desgarradas por entre la sensibilidad de la gente, porque cada una de ellas, era ese irrepetible segundo de la vida y la muerte, cuya señal horaria, marca el cambio de programa.  

Todas las noches me paro a pensar

que vivimos en un mundo de cristal,

en el que pintan los hilos de mi vida

y no puedo ver lo que hay detrás.

Es importante decirlo pues en sus filas, cuasi escondido entre una tupida melena de pelo rubio y una barba de meses, asoma el espíritu intrépido de ese joven aventurero y poeta que clama las reivindicaciones, el amor sincero y la amistad de la gente sencilla a golpe del rock and roll de la Extremadura nuestra. Recogen, en ese intento, aquellas antorchas vindicativas que dejaran Pablo Guerrero y Luis Pastor, entre otros. 

Y encuentro refugio en los rincones de los bares

y allí, le cuento mil veces nuestra historia,

a los santos parroquianos de Coria,

que tienen la deferencia de escucharme.

Fueron Asfalto, Bloque, Ñu, Topo o Leño, entre los muchos grupos rompedores de la noche serena, los que nos acercaron a aquella música de revueltas y balanceos convulsivos, con letras agresivas. Otros gustaron la tranquilona paz sonora del rock andaluz de Cai, Triana, o Medina Azahara. Unos y otros evolucionaron desde la música norteamericana de Chuck Berry o The Platters, hasta Elvis Presley, Rolling Stones o The Beatles para revolucionar la cándida música pop española del momento y adentrarnos en el rock melódico o en la locura del heavy metal y del rock duro que, en nuestra zona norte, ha estado magníficamente representado por el irreverente Robe Iniesta de la mano de la marca Extremoduro.

En este mundo que morimos

en este mundo artificial

en este mundo que vivimos

la mierda del mundo del capital.

Es el poeta Luis Vicente “Luiky” un tipo buenazo y grandullón que retuerce sus entrañas inconformistas entre Coria, Acebo y Zarza la Mayor, para llevar su voz arropado por la música de Manuel Hierro “Mono”. Aunque, quizás, como todos los poetas, ya no es de ningún sitio. Apátrida de la tierra parda y de los bandazos por Salamanca acompañado de la inseparable musa Lidia. Porque en su letra y música se ve el amor como acontece el desamor

Déjame cara porcelana

untarte aceite de avellana.

Sabes que no sé esconderme 

de la mirada de quien me ama.

Ahí están también, dándonos la música, Chema “Guítar” (bajo, voz y coros), Antonio Jesús Mora (guitarra eléctrica y voz) e Isra “Gato” (batería, percusión y voz), fielmente acompañados por otros dos grandes amigos, Pedro Arroyo y Jorge “Zon”, que coquetean atentos con las luces y el sonido y, este último, graba, mezcla y pasteriza. ¿Qué más se puede pedir desde la orgullosa Coria romana y moruna de toro negro, hasta el retumbar por entre los pétreos canchales de la Sierra de Gata?. Entre montañas, valles y vegas donde el eco huele a azahar, el vino sabe a pitarra y el amor meloso es de jarales en blanca flor, donde la palabra se torna en poesía al canto del “simientino”, el ruiseñor y la oropéndola. Porque esto es lo que parecen también las tímidas voces de Mabel y Trini Rivas o las de Seto y Didi, que se cuelan en el anonimato de los coros o en el bello transcurrir de la poesía lorquiana, que acaba por dar un toque culto y bello al cierre. Así mismo sucede, para que no falte de nada, en el pulsar de los teclados y del órgano, como acompañamiento, de Ana Moreno y Miguel Pulido.

Mucho tiempo de amistad, desde aquellas dos santas primeras guitarras españolas o desde el “tuneo” de la moto que el “mago” convirtió en batería. Tiempos de prueba titubeos y espera, para comprobar que podría dar de sí aquel invento, que tanto les divertía, y que fue capaz de poner en el panorama musical seis temas en un “Trabajo subterráneo”. Ilusión de la primera escucha en audio, como los grandes. Alas para volar.  Amistad de años con cariño que se trasmite en el esmero de la caja de presentación de este nuevo cd, por gentileza de Pedro y Luyki, que contiene un cuadernillo con las letras de las canciones y fotos de los componentes del grupo, made in Esteban Martinena, para rematar con una portada y contraportada de Pedro Arroyo.

Bien sabes compañero,

que hay más que palabras,

pa lo malo y pa lo bueno.

Y que ni el amor merece la guerra,

sólo el regalo sincero

de lo que es tuyo sin peros.

No es difícil organizar un proyecto, pero sí mantenerlo y, en esa persistencia, nace cuatro años después “A ras del suelo”. Disco de garra y pena, que dio para pequeñas giras. Conciertos donde la gente acude atraída por aquellos atrevidos jóvenes, poetas de la música, que se arriesgan también en encuentros como el de Extremúsika, que desde el empujoncito de mi buen amigo Ángel Romero “Vallecas” conocieron a Sínkope, Despistaos, Albertucho o Dr. Sapo y les lleva a un nuevo disco “Devaneo”, con once temas entre los que se incluye una versión de “Días de escuela” de Asfalto. 

Voy subiendo como suben los cuervos,

aullando mis lamentos en la noche de los muertos,

con el alma rota de partirme la boca.

por recitar poemas al viento.

La vida en la música nunca ha sido fácil para los grupos que empiezan. Los promotores no quieren apostar hasta que aquel se asienta. No sólo hay que crear. La letra, la música, los arreglos, la grabación e, incluso, la venta y la distribución, entre los amigos, conocidos y fans, corre a cargo de los componentes del grupo, que arriesgan su trabajo y su dinero. La consecución de locales para conciertos les permite poner en directo, con público, todo lo que llevan dentro y pulsar la opinión de lo creado en el trasegar de ideas y combinar palabras. Es en el directo donde se suelta el lastre de los nervios, de la soledad del ensayo y se pulsa la reacción y la opinión del público crítico y exigente. 

Escasez de medios técnicos y económicos que le dan un valor añadido a este tipo de trabajos de creación, no contaminados todavía por la voracidad del mercado, y les van buscando un hueco en una historia que una vez que atrapa ya no suelta. Una producción de Mono y Zon para todos vosotros, cien hermanos que están detrás, y para todo el mundo que de una manera más cercana los apoya. Espero encontrarme entre ellos, porque sabemos quienes son y estamos convencidos que esto no es sólo sexo, drogas y rock and roll, sino poesía y música para una tarde cualquiera a menoSKuarto.

Comí en los rincones de la ciudad

rabia, rabia.

Dormí imaginando sueños de sal,

sueños de sal.

Puedes descargarte este disco CD gratis desde la página web oficial de AmenoSkuarto o colaborar económicamente,  con el grupo, comprándolo en cualquier punto de venta. Yo, por si sirve de humilde ejemplo, he hecho las dos cosas.