Asociación de Consumidores y Usuarios de Extremadura
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Octubre es por excelencia el mes dedicado a las Personas Mayores, blanco fácil de fraudes, abusos y engaños de todo tipo de los que hemos advertido en otras ocasiones. En esta ocasión traemos a estas páginas los problemas derivados del envejecimiento y la salud. Hoy en día y por primera vez en la historia, la mayoría de las personas pueden aspirar a vivir hasta entrados los 60 años y más. La mayor esperanza de vida, sumada a las caídas importantes en las tasas de fecundidad, es la causa del rápido envejecimiento de las poblaciones de todo el mundo.

Es por ello que se necesita con urgencia una acción pública integral con respecto al envejecimiento de la población, serán necesarios cambios fundamentales, el Informe mundial sobre el envejecimiento y la salud presenta un marco de acción para promover el envejecimiento saludable en torno a un nuevo concepto de capacidad funcional, la prestación de cuidados integrales, centrados en las personas mayores. Las estrategias de salud, dedicados hasta ahora al modelo curativo, deben enfocarse en abordar los problemas derivados del envejecimiento, las enfermedades crónicas afectarán a la calidad de vida de las personas mayores, se producirá un deterioro del bienestar y envejecer bien se convertirá  en prioridad mundial. 

La Estrategia y Plan de acción mundiales sobre el envejecimiento y la salud 2016-2020 reclama acciones mundiales para concienciar sobre la importante contribución de los mayores a la sociedad, a la vez que señala la discriminación y actitudes negativas que sufren los mayores por causa de su edad. Bajo el lema actuemos contra el edadismo, la Asamblea Mundial de la Salud busca optimizar y mejorar la vida de los mayores lejos de estereotipos y conductas discriminatorias que los ancianos enfrentan cada día. 

El edadismo margina y excluye, es el prejuicio social más generalizado  y no se actúa para combatirlo pues pasa inadvertido por encontrarse normalizado en la sociedad, pero afecta negativamente en la salud y bienestar de las personas de edad. 

Algunos estudios indican que el edadismo es la mayor forma de marginación, incluso por delante del  sexismo o el racismo. En los medios de comunicación vemos a los ancianos como personas frágiles y dependientes, que en muchas ocasiones lo son, pero también como el abuelo “chistoso” o la “abuela hacendosa”, ocupada en la merienda de sus nietos,  en fin……..

Pero yo quería hablar de algo más grave, la restricción de los servicios sociales por causas económicas y  la dificultad de  acceder a los cuidados paliativos. Ya he mencionado en otras ocasiones que es la Sierra de Gata, con el Hospital Ciudad de Coria a la cabeza,  la zona sanitaria que menos  reclamaciones y quejas presenta de toda Extremadura. No porque el  sistema sanitario sea deficiente, sino por los problemas derivados de una crisis económica que ha perjudicado los servicios como la demora en las listas de espera, que afortunadamente va corrigiéndose. 

Imposible de  calibrar los perjuicios y deterioro en la salud de  quien espera un diagnóstico o una operación que no llega. Y en aquellos que en la espera desesperaron, como el caso recientemente acaecido en  un pueblo de la Sierra de Gata. Una mujer, agotada por el dolor de una enfermedad terminal o por el tratamiento de la misma, decidió terminar definitivamente con ese sufrimiento. Su entorno más cercano comprendió y aceptó esta drástica decisión pues en sus propias palabras “tenía muchos dolores”, “es que ya no aguantaba más”, “es que no tenía solución”.  Educados en las creencias judeocristianas arrastramos la maldición del  “parirás con dolor”, que vamos remediando, sin embargo el momento de la muerte sigue siendo tema tabú, y parece ser que hemos dado por sentado que también el último momento debe ser con dolor.  ¿Pero qué pecados tan graves se pueden expiar con tanto dolor????  ¿A quién beneficia? 

Por eso desde estas líneas quiero llamar la atención del entorno del mayor, (no necesariamente enfermo o paciente grave) cuidadores,  familiares y amigos, de los beneficios de practicar diversas actividades sociales en la mejora de la calidad de vida de los mayores, como método eficaz para reducir o retrasar la enfermedad y discapacidad. Y que acudan y soliciten asistencia sanitaria cuando sea precisa, nadie y repito, nadie está obligado en España a soportar dolores incoercibles. 

Una vez diagnosticada la enfermedad, pacientes, familiares y amigos, deben saber que en la mayoría de los casos es posible aliviar el dolor, y que la mejor manera de hacerlo es evitar que éste empiece o empeore. Las unidades especializadas en dolor  y cuidados paliativos son expertos en control del dolor, tratan los síntomas y efectos secundarios de los distintos tratamientos de forma personalizada. El control del dolor es sumamente importarte, cuando no se trata adecuadamente pueden darse síntomas de cansancio, enojo, soledad y en los casos más graves,  depresión. El médico de familia, o el especialista debe conocer la intensidad del dolor para poder prestar la ayuda adecuada, pero muchos enfermos callan por miedo a molestar, a que  les llamen quejicas, por temor a que sea un síntoma del avance de la enfermedad o imposibilidad adquirir  nuevos medicamentos más costosos. Otros muchos  temen volverse adictos a las medicinas empleadas en estas situaciones, muchas de ellas opioides cuando se trata de dolor de moderado a severo. Algunos enfermos creen que deben esperar a estar peor para tomarlos, por temor a que el cuerpo se acostumbre y dejen  de hacer efecto y necesiten cantidades tan elevadas que les deje fuera de control o drogados. Pero aún en el caso de que el paciente  desarrolle tolerancia a las medicinas, el equipo médico tiene margen de maniobra, cambiando la medicación bajo estricta supervisión, variando  las dosis, etc. 

El dolor es más fácil de controlar cuando es débil

En determinadas enfermedades el tratamiento debe efectuarse antes de la aparición del dolor, pero en todo caso es aconsejable no   esperar a que el dolor sea insoportable para dar la voz de alarma. Y siempre permanecer vigilantes y evaluar si el plan contra el dolor está siendo eficaz. No hay que temer las dosis, éstas  pueden variar de un enfermo a otro y serán correctas si alivian el dolor y logran que el paciente se sienta mejor. Esta es la meta. 

La asistencia sanitaria pública, también en Coria, dispone de unas  modernas instalaciones especializadas  y un Equipo de Soporte de Cuidados Paliativos, nos brinda la posibilidad de cubrir las necesidades de las personas en el momento en que la enfermedad es incurable, avanzada y progresiva, cualquiera que sea el diagnóstico, (cáncer, insuficiencia de corazón, pulmón, hígado, enfermedad neurológica degenerativa, etc. ) edad o lugar donde se encuentren: domicilio, hospital, residencia, etc. 

Decía Francisco Umbral que “no hay ninguna virtud en ser pobre” y yo me pregunto ¿hay  bien o virtud en soportar dolor? ¿La pobreza o el dolor nos hace mejores personas?

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