alba
La huella de Alba en Sierra de Gata (XVII)

La huella de Alba en Sierra de Gata (XVII)

Pidió que, en consecuencia, se le mandasen guardar los fueros y privilegios de hijodalgo notorio y solar conocido y, como tal, se empadronase y fuese habido y tenido y que no se le repartiesen pechos ni derramas

 La huella de Alba en Sierra de Gata (XVI)
MONOGRÁFICO DE JULIÁN PUERTO RODRÍGUEZ

La huella de Alba en Sierra de Gata (XVI)

A mediados del siglo XVIII (1753) ocupó el oficio de corregidor de la ciudad de Coria y su partido el licenciado don Pablo José Salgado, abogado de los Reales Consejos. En 1791, el poder delegado de la Villa y Tierra de Coria (1787-1792) quedó en manos del corregidor Diego Moreno Avendaño, que fue también corregidor de  Rueda del Almirante (León), villa y señorío del ducado de Alba

La huella de Alba en Sierra de Gata (XV)
UN MONOGRÁFICO DE JULIÁN PUERTO RODRÍGUEZ

La huella de Alba en Sierra de Gata (XV)

Los alcaldes son pedáneos y solo entienden y conocen en las causas civiles de oficios de justicia hasta que se concluye la información y averiguación del delito, siempre que no exceda su importe del pago de mil maravedíes, porque despues los autos pasan al juzgado y corregidor de la ciudad de Coria. En Perales la cantidad máxima que se señala es de treinta reales, por ser costumbre

La huella de Alba en Sierra de Gata (XIV)

La huella de Alba en Sierra de Gata (XIV)

Los pueblos serragatinos de Alba, a finales del siglo XVIII, se gobernaban por las ordenanzas aprobadas anualmente por los Concejos, que antiguamente fueron confirmadas (1620) por el duque de Alba, marqués de Coria, sin tenerlas aprobadas por el Consejo Real y, aunque tiene muchos capítulos, los más no están en observancia y otros si (1791)

La huella de Alba en Sierra de Gata (XIII)

La huella de Alba en Sierra de Gata (XIII)

Los escribanos son cronistas improvisados de la vida sociocultural de los municipios y de la actuación de sus vecinos y vecinas Gracias a ellos, atendiendo a su eficiencia, se conservan muchos de los documentos y legajos que luego han servido como fuente de investigación histórica

La huella de Alba en Sierra de Gata (XII)

La huella de Alba en Sierra de Gata (XII)

La responsabilidad sobre el funcionamiento del Concejo local, en las Tierras de Coria, y la operatividad en la resolución de problemas recaía sobre las autoridades locales. Estos responsables municipales eran previamente propuestos al máximo órgano asambleario, que los elegía por votación o asentimiento directo, y posteriormente eran refrendados por el poder delegado del corregidor de Coria, que provenía directamente del duque de Alba, marqué de Coria

La huella de Alba en Sierra de Gata (XI)

La huella de Alba en Sierra de Gata (XI)

A finales del siglo XVIII, los habitantes de los nuestros pueblos serragatinos de Alba, se divierten comúnmente, en los días feriados,  con el tiro de palanca y el juego de cartas, gustándose, en estas fechas, de beber vino. Gastan, con ello, parte del su jornal que asciende, desde primero de marzo hasta final de septiembre, a cuatro reales y, en lo restante del año, a tres reales diarios

La huella de Alba en Sierra de Gata (X)

La huella de Alba en Sierra de Gata (X)

Tanto para los duques de Alba, marqueses de Coria, como para la corona, los vecinos de los nuestros pueblos, Acebo, Hoyos y Perales, se dividían principalmente en hombres buenos pecheros, que representaban al estado general, y en hidalgos, que representaban al estado noble. La importancia radica en que los primeros eran los que pagaban impuestos y los segundos estaban exentos de ellos. Las mujeres no solían contar en estas estadísticas salvo que fuesen viudas o tuviesen título nobiliario, como era el caso de los propios duques de Alba, como veremos más adelante

La huella de Alba en Sierra de Gata (IX)

La huella de Alba en Sierra de Gata (IX)

Durante la segunda mitad y final del siglo XVIII, se mantendría, anclada en el tiempo, una dependencia medieval con los duques de Alba, marqueses de Coria. Nada se movía, en cada uno de los tres pueblos serragatinos, sin la atenta mirada del señor a través de su autoridad delegada.

 

La huella de Alba en Sierra de Gata (VIII)

La huella de Alba en Sierra de Gata (VIII)

Dos vecinos de Acebo, lugar éste de los duques de Alba, marqueses de Coria, tuvieron protagonismo en la Cárcel Real de Coria. Andrés Lázaro como arquitecto, y Juan Rodríguez de Haro y Trejo, (hijodalgo notorio), como preso. Ambos coincidieron en el tiempo