6.700 PERSONAS, POTENCIALES BENEFICIARIOS

La Junta pone en marcha un modelo educativo a la medida de los demandantes de empleo

La Consejería de Educación destina ocho millones de euros para el Proyecto Ítaca, un nuevo modelo de intervención que conecta el mundo educativo y el laboral. La innovadora propuesta se basa en la coordinación entre los orientadores de centros educativos y de empleo, el acompañamiento permanente de la persona demandante hasta lograr su objetivo y en la inclusión de nuevas materias de formación acordes con las actuales necesidades del mercado

Esther Gutiérrez presenta el Proyecto Ítaca
Esther Gutiérrez presenta el Proyecto Ítaca

Hasta ahora, las personas que querían regresar al sistema educativo debían adaptar sus aspiraciones a la oferta existente. La Consejería de Educación y Empleo ha invertido los términos de la ecuación con el novedoso Proyecto Ítaca y con él es el sistema educativo es el que se ajusta a las necesidades de las personas que quieren regresar tras haberlo abandonado y no a la inversa. 

El Proyecto Ítaca está dotado con ocho millones de euros y podría beneficiar, en una primera fase, a 6.700 personas demandantes de empleo. Según declaró durante su presentación Esther  Gutiérrez, consejera de Educación y Empleo, el Proyecto Ítaca es “un sistema integral que actuará como un médico de familia, acompañando a las personas en todo momento a través de la creación conjunta de itinerarios personalizados que mejoren sus competencias para que tengan más fácil su integración en el mercado laboral”.

A lo largo de este último año, la Consejería de Educación y Empleo ha analizado las características del mercado laboral y productivo extremeño, y ha estudiado la población demandante de empleo para segmentarla en grupos concretos en función de sus necesidades específicas. 

En Extremadura hay más de 30.000 personas inscritas en el Servicio Extremeño Público de Empleo (SEXPE) que no tienen el título de ESO, y de ellas, más del 75 por ciento son parados de larga duración, “datos que demuestran que el desempleo es más persistente entre las personas con menor formación y, por eso, es hacia este colectivo hacia el que se van a centrar los mayores esfuerzos del Proyecto Ítaca”, subrayó Gutiérrez Morán.

Dos son los elementos que hacen del Proyecto Ítaca una propuesta de formación y empleo completamente novedosa. En primer lugar, con Ítaca se va a trabajar  en competencias fundamentales como son las habilidades sociales y de comunicación, la motivación, la autoestima, el liderazgo o la resolución de problemas, materias todas ellas que han sido denominadas competencias genéricas. 

En segundo lugar, el Proyecto Ítaca incluye un novedoso sistema de orientación que atenderá, de forma individualizada, a cada persona, analizando sus circunstancias, motivaciones y puntos débiles. Tras este análisis, los expertos diseñarán un itinerario personalizado y centrarán los esfuerzos de la persona demandante hacia las opciones que más se adapten a sus necesidades.

“Queremos facilitar las transiciones recíprocas entre el sistema laboral y el educativo, primando la prevención del abandono escolar, facilitando el retorno a la educación reglada o, en último caso, guiando a través de la formación para el empleo”, apuntó la Consejera durante la presentación del proyecto Ítaca.

Para los nuevos cursos que pondrá en marcha el programa, se espera contratar a un gran número de docentes, que saldrán de las listas de interinos, por lo que “dependiendo de las matriculaciones, estimamos que se podría contratar a un máximo de 135 docentes”, unos profesionales que “adquirirán antes una formación específica, basada en técnicas de motivación y entrenamiento”, según la consejera.

Cinco perfiles, cinco programas

El Proyecto Ítaca ofrece cinco programas iniciales destinados a aquellas personas con mayores dificultades para encontrar un empleo, procurando una mínima cualificación para que puedan tener opciones en el mercado laboral.

ESO para adultos

En primer lugar, se refuerza la oferta de la ESO para personas adultas, orientada a quienes que no han conseguido la titulación. Hasta el momento, dentro de la Red de Educación Permanente de Adultos, compuesta por 21 centros y 34 aulas adscritas, se podía cursar el primer ciclo de la ESO de forma presencial en un curso escolar, pero el segundo ciclo, sólo se impartía presencialmente en los centros, no en las aulas, con lo que muchas personas tenían que desplazarse para presentarse a una prueba libre y poder obtener el certificado de Educación Secundaria.

Con Ítaca, se amplía la formación presencial de este segundo ciclo en otro curso escolar, también a las aulas adscritas, haciéndola extensiva a toda la red y llegando a 55 localidades, con lo que “facilitamos que las personas adultas puedan cursar toda la ESO en un centro cercano a su domicilio, mediante una evaluación continua, sin necesidad de desplazarse a otra ciudad más lejana para examinarse por libre”, explicó Gutiérrez.

El plazo de matriculación para personas adultas que quieran obtener la titulación de la ESO quedará abierto el día 12 de septiembre y finalizará el día 26 del mismo mes. 

Adquisición de competencias clave

El segundo de los programas dentro de Ítaca se centra en la adquisición de las competencias clave. En estos momentos, se está desarrollando la normativa nacional que regula, dentro del marco europeo 2020, la obligatoriedad de tener una cualificación profesional para trabajar en determinadas profesiones.

Existen tres vías para obtener esta cualificación profesional: la Formación Profesional Reglada, el Certificado de Profesionalidad y la Acreditación de la Experiencia Laboral. Cualquier persona que quiera obtener un certificado de profesionalidad, tiene que formarse y obtener la titulación de la ESO o las Competencias Clave. En esta segunda línea, se van a desarrollar cursos de competencias clave que den el acceso a certificados de profesionalidad de nivel 2 y de nivel 3.

Para que se vea más clara la importancia de estos certificados, la consejera  de Educación y Empleo ejemplificó que “si un joven quiere trabajar como monitor de tiempo libre, debe tener el certificado de profesionalidad de Dinamización de Actividades de Tiempo Libre, que es de nivel 2; para poder acceder a ese certificado, necesitaría el título de la ESO o bien un las Competencias Clave en lengua y matemáticas”.

Continuando con el mismo ejemplo, “si ese mismo joven quiere trabajar como director de actividades de tiempo libre, necesita el certificado de Dirección y Coordinación de Actividades de Tiempo Libre, que es de nivel 3; para acceder a él, debe tener el título de Bachillerato o, en su defecto, las Competencias Clave de lengua, matemáticas e idioma”, ilustró durante la presentación del Proyecto Ítaca Esther Gutiérrez.

El plazo de matriculación en Competencias Clave será del 1 al 13 de septiembre. 

Con experiencia profesional no certificada

Otro de los programas que se ofrece, en la misma línea de los Certificados de Profesionalidad, ha sido diseñado para aquellas personas que cuentan con experiencia profesional aunque no tienen la formación reglada. Sólo en la rama socio-sanitaria, según datos del SEPAD, hay más 3.000 personas trabajando en la región que no han acreditado su experiencia y, por tanto, no disponen de certificado de profesionalidad para trabajar. Como consecuencia, a fecha de 31 de diciembre de 2017 no podrían mantener su puesto de trabajo.

Experiencia piloto

Para completar la oferta, se pondrá en marcha un proyecto piloto que consistirá en impartir cursos para la obtención de certificados profesionales en cuatro IES de la región en horario vespertino, con el objetivo de optimizar los recursos disponibles de la Formación Profesional reglada. La esencia de esta experiencia piloto es que las especialidades impartidas son innovadoras y han sido diseñadas para obtener empleo en los sectores estratégicos de la Economía Circular y el Empleo Verde.

Formación en Competencias Genéricas

El último de los programas que componen Ítaca es la Formación en Competencias Genéricas, que va dirigido a jóvenes de entre 16 y 18 años, inscritos como demandantes de empleo, que han abandonado reciente y prematuramente la formación reglada y que, tradicionalmente, engrosaban el segmento de desempleo de larga duración. Según el estudio realizado por la Consejería durante este último año, se han detectado 2.000 personas en esta situación y se les quiere ofrecer un recurso que les atienda

Hasta el momento, cuando un joven fracasaba en el sistema educativo se quedaba desatendido. El Proyecto Ítaca pone fin a esta desatención mediante un  método de orientación mixta que desarrollaran de manera conjunta los orientadores de los centros educativos y de empleo.

Tras el fracaso de la polémica iniciativa conocida como la ESO de los 1000 euros puesta en marcha por el gobierno de Monago, ahora la Consejería crea un novedoso proceso de acompañamiento transformador, con una duración media de un año, que incluye una formación presencial de 170 horas en competencias genéricas y digitales, para potenciar y entrenar estas habilidades sociales y de comunicación, la motivación y la autoestima, y la iniciativa emprendedora. En este sentido es especialmente relevante el nuevo modelo de orientación mixto con el que los profesionales pueden compartir en tiempo real información, recursos y esfuerzos educativos y de empleabilidad, para hacer este acompañamiento personalizado, completo y eficaz.

El Proyecto Ítaca va a estructurar gran parte de las medidas conjuntas de las áreas de Educación y Empleo en un programa en el que, cada año, se incorporarán nuevas iniciativas, ampliando el público al que van dirigidas.

JUNTA EXTREMAURA

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