jueves. 04.06.2026

La llegada del 14 de febrero “día de San Valentín” supone, desde hace décadas, una gratísima noticia para la industria del regalo, ya que en este día se regalan grandes cantidades de flores, bombones, joyas, etc. O, al menos, esa era la tónica general hasta que llegó “la crisis”, pues la subida de impuestos y de precios de bienes y servicios esenciales, junto a la merma de ingresos, hace que las parejas tengan menos capacidad de regalar caprichos y, cada vez con mayor frecuencia, opten por regalos más prácticos.

En cualquier caso, si queremos ser generosos pero cuidando nuestro bolsillo, no está de más recordar algunos consejos facilitados por la Unión de Consumidores de Extremadura:

Sin duda, las flores son el regalo estrella, y la rosa roja, símbolo del amor, la más demandada. Dado que, según las leyes del mercado, cuando aumenta la demanda de un determinado producto o artículo, también lo hace su precio, pregunte en la floristería por otras alternativas si la rosa se nos va del presupuesto.

Cada vez es más frecuente felicitar el Día de San Valentín usando las nuevas tecnologías. Los servicios de mensajería, como el “WhatsApp” o las redes sociales le han ganado la partida al teléfono, el SMS e incluso el e-mail. Pero debemos ser cuidadosos con el uso que estos programas pueden hacer de nuestros datos personales, por lo que tenemos que instalar un antivirus en nuestro teléfono, controlar los permisos de instalación que nos solicitan las aplicaciones que se lanzan específicamente para este día y los datos que publicamos en nuestro muro de Facebook.

Si decides celebrar este día con una cena, confirma con el restaurante qué incluye el menú especial que se suele preparar para la ocasión: bebidas, impuestos, cubierto y otras sorpresas nos pueden esperar tras un precio atractivo.

Recuerda que no tener dinero no es impedimento para pasar un buen día si queremos celebrar San Valentín: visitar un museo, ir al cine, asistir a un evento al aire libre, o incluso dar un paseo por un lugar bonito, te brindará una experiencia económica y puede dejar un recuerdo imborrable.

El San Valentín más práctico