Carlos Arriola: La notaría tiene mucho de confesionario

Carlos Arriola, notario de Hoyos desde febrero de 2013, es desde hoy un nuevo miembro de nuestro equipo de colaboradores. Lea esta entrevista esclarecedora y aproveche que le brinda www.sierradegatadigital.es de consultar con su notario desde casa. Pasen y lean

 

Carlos Arriola, notario
Carlos Arriola, notario

Carlos Arriola Garrote(Madrid, 1965) es el notario de Hoyos desde 1 de febrero de 2013. Con anterioridad trabajó en Puebla de Guzmán (Huelva) y antes de dar fe de los documentos que firmamos andaluces y extremeños fue funcionario del Cuerpo Nacional Veterinario, en el Ministerio que más cambia de nombre, hoy de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente . Desde  hoy, Carlos  --casado,  padre de seis hijos y por cuya casa han pasado más de 30 perros abandonados que cuidó y colocó María, su mujer-- es también colaborador de www.sierradegatadigital.es. Cada quince días publicará un artículo en el que nos dará consejos legales desde el punto de vista notarial.

-- ¿Qué va a encontrar el lector en tus artículos? Explicaciones sencillas a cuestiones jurídicas (o sea, complejas) que interesen a los lectores, en los asuntos del "día a día".

--¿Qué periodicidad tendrán tus artículos? Quincenal.

-- ¿Admitirás consultas? Sí, la idea es responder a lo que el lector plantee, de modo claro y directo... si tengo respuesta, claro.

-- ¿Cómo es la situación notarial en Sierra de Gata? La propia de muchos municipios rurales de España: muchas casas y fincas "sin escrituras" (o sea, que sólo figuran en el catastro), pero con costumbre de hacer testamento, lo cual, como se irá explicando en los artículos, es muy recomendable para el testador, y más económico aún para los herederos.

-- ¿Continuamos cerrando tratos en servilletas? Más "peligrosa" que una servilleta es la llamada "escritura privada de compraventa", de la que ya se tratará también en los artículos. Y sí, se siguen cerrando tratos así, LO CUAL NO ES ILEGAL, pero sí contraproducente, e incluso peligroso, sobre todo para el comprador.

-- Carlos Arriola publicó en mayo del pasado año ‘Herencias: Los seis meses de la discordia’ con el que quiso rebatir las falsas ideas sobre cuándo y cómo se ahorran más impuestos cuando heredamos. ¿Abundan las falsas creencias de este tipo? Sí, y es lógico, pues el cambio legal que ha hecho aconsejable esperar a poner los bienes a nombre de los hijos al fallecimiento de los padres (la bajada del impuesto de sucesiones) es de hace sólo 3 años.

-- ¿Sabemos los ciudadanos, en general, y los serranos en particular para qué sirve y cuál es el papel del notario? Sí...y no. Se confía en el notario, pero todavía hay mucha gente que, después de hacer consultas (a veces muchas) siguen preguntando cuánto tienen que pagar.  Y EL NOTARIO SÓLO COBRA CUANDO FIRMA. Consultar temas relativos a las escrituras y las actas notariales es gratis, incluso si después de recibir un presupuesto, decide el ciudadano no seguir adelante por el motivo que sea.

-- ¿Existe una cultura notarial? Sí, decía un notario que nuestra profesión existe (desde la Edad Media) porque la sociedad "tiene fe en el notario", además de que el notario "dé fe". La frase "eso, ante notario" refleja bastante bien el valor que se otorga a lo firmado ante el notario. Falta tener más confianza, en algunos casos, para preguntar al notario lo que no se entienda.  

--¿ Existe alguna razón para la actual jerigonza legal, y no digamos la tributaria, sea incomprensible incluso para expertos en lenguaje? ¿Por qué son incomprensibles las escrituras, las notificaciones, las cláusulas contractuales? Joaquín Costa, notario de origen humilde, criticaba severamente el artículo 6.1 del Código civil que dice "La ignorancia de las leyes no excusa de su cumplimiento". Este compañero de Giner de los Ríos advertía que la realidad era muy distinta: la gran mayoría desconoce las leyes, y sólo una minoría tiene un conocimiento profundo de una parte del Derecho. Por si fuera poco, al redactar las leyes, se busca la mayor PRECISIÓN, con un lenguaje enrevesado, aunque no tanto como en las sentencias judiciales, especialmente las del Tribunal Supremo. A veces, tengo que leer un párrafo dos o tres veces para entender lo que quieren decir para razonar la sentencia. Pero se trata, en definitiva, de decir EXACTAMENTE lo que quieren decir. Y no es un problema exclusivo de los profesionales del derecho. Cuando uno va al mecánico, y trata de entender por qué "la holgura de la rótula de la suspensión hace que las ruedas se desgasten mal", puede terminar con un "vale, me lo creo", para no parecer ignorante. Yo no lo comprendí hasta que un amigo mecánico me enseñó, metidos en un foso, qué era eso...  

-- ¿Existen en España corrientes, como en EEUU, para la simplificación del lenguaje legal? Se ha intentado, hace unos años, hacerlo incluso incluyendo índices en las leyes para facilitar su consulta. También es propio de las disposiciones (leyes y reglamentos) españolas, al igual que los de la Unión Europea, definir los conceptos que se manejan en la norma. Pero al final, la necesidad de precisión en el lenguaje obliga a emplear términos muy técnicos. Basta imaginarse a un médico que tuviese que redactar un diagnóstico en palabras sencillas. Otra cosa es que el médico, o el notario, no hagamos todo lo posible para que el paciente/otorgante se entere de lo que le pasa o firma.

-- El universo notarial debe estar lleno de anécdotas. ¿Puedes contarnos la más simpática que hayas vivido desde que trabajas en la Sierra? Una no, ¡muchas!; a algunos clientes, que entran por la puerta de la notaría sin bastón con más de noventa años, les pregunto qué vida han llevado para conservarse así, y todos responden :"trabajar mucho".

- ¿Has vivido también historias dramáticas en la Notaría? La notaría tiene mucho de confesionario. La gente es consciente, por lo general, de la necesidad de sincerarse con el notario, igual que con el médico o el farmacéutico, para que le ayude lo mejor posible. Y a veces es duro. Pero nada tanto como ver un libro de familia, con la defunción de un bebé de semanas inscrita en sus páginas. A eso no te acostumbras nunca.

-- ¿Existe el notario “de confianza”, como el farmacéutico “de confianza” o el “médico de confianza” o no se da esta relación entre los notarios y sus clientes? Sí, pero eso surge con el tiempo.

-- ¿Te ves celebrando bodas? ¿Admitirías música? La verdad, se me hace raro. Respecto a la música, ¡cuidado con la SGAE!

-- Danos tu primer consejo como nuestro notario de cabecera. No firmar nada sin leerlo entendiéndolo o, al menos, que alguien de nuestra confianza nos lo explique. Y preguntar TODO, que el notario está para eso.

Gracias, Carlos


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