viernes. 23.02.2024

Extremadura en el Museo del Ferrocarril

Hubo un tiempo, en las primeras décadas del siglo XX, que se planteó la posibilidad de construir una línea de ferrocarriles que transcurriese por el corazón de Sierra de Gata; finalmente ese proyecto nunca se llevó a cabo y nuestra Comarca se quedó sin la tan ansiada estación de trenes
Paseo de las Delicias, 61
Junto al metro de Delicias
Madrid

Hubo un tiempo, en las primeras décadas del siglo XX, que se planteó la posibilidad de construir una línea de ferrocarriles que transcurriese por el corazón de Sierra de Gata; finalmente ese proyecto nunca se llevó a cabo y nuestra Comarca se quedó sin la tan ansiada estación de trenes, que podría haber servido para dinamizarla económicamente y para acercarla a los centros de poder político y cultural.

Algo similar le ha sucedido siempre a nuestra Región, lo último ha sido el ver como la llegada del tan ansiado tren de alta velocidad sufre un retraso, tras otro.

Extremadura nunca fue una zona prioritaria donde invertir en líneas de ferrocarriles; ya que el objetivo del Estado era priorizar el centro del País y las zonas mineras e industriales; es decir, Madrid, cornisa cantábrica, País Vasco y Cataluña. Por este motivo es difícil encontrar en el Museo del Ferrocarril de Madrid algo relacionado con nuestra Región. Pero en todo Museo si buscamos concienzudamente siempre se puede localizar algo interesante.

Entre todas las locomotoras y vagones varados en los raíles en desuso de la antigua estación de trenes de Delicias, que conserva ese sabor añejo de las estaciones de tren de mediados del siglo XX y que actualmente sirve de museo, encontramos con gran alegría una locomotora de vapor francesa adquirida por el Estado Español en el año 1863 que fue bautizada con el nombre tan alto-extremeño de Alagón. Pequeño afluente, éste, del río Tajo y que nutre su caudal a su vez de las aguas de alguno ríos y arroyos serragatinos. En 1875 esta locomotora fue adquirida por una empresa para explotar la línea de ferrocarriles que iba de Medina a Salamanca. Según se informa en la ficha de dicha máquina de vapor, ésta es la pieza más antigua de este museo.

Siempre nos quedará la duda de si algún serragatino o algún coriano intervino en la adquisición de esta novedad de la ingeniería francesa de finales del siglo XIX y si fue alguno de ellos el que decidió un nombre tan extremeño.

Aunque sea sólo nominalmente los extremeños también hemos encontrado un pequeño hueco en otro museo nacional.

Extremadura en el Museo del Ferrocarril