miércoles. 28.02.2024

Extremadura y los extremeños en el Museo de América

A diferencia del British Museum, el Museo de América no deja de ser un centro cultural de carácter etnográfico de reciente creación, muy similar al Museo antropológico de Madrid; cuyos fondos, los de este último museo, se centran en Filipinas y África. Por ese motivo al visitante de este centro cultural le defrauda el contenido de sus salas
Avenida de los Reyes Católicos, 6
Junto al faro de Moncloa
Madrid 28040

No se entiende la historia cultural de este país, y menos la de Extremadura, sin un museo en el que el que se explique lo que fue el descubrimiento, la conquista y la historia de los pueblos precolombinos de América.

Este sería el objetivo del Museo de América de Madrid. Museo que se asienta en un edificio construido en la década de los años cuarenta del siglo pasado en las inmediaciones de la Ciudad Universitaria; cuyos fondos proceden del Real Gabinete de Historia Natural, del Museo Arqueológico de Madrid y de donaciones y compras realizadas durante el siglo XIX y XX.

A diferencia del British Museum, el Museo de América no deja de ser un centro cultural de carácter etnográfico de reciente creación, muy similar al Museo antropológico de Madrid; cuyos fondos, los de este último museo, se centran en Filipinas y África. Por ese motivo al visitante de este centro cultural le defrauda, una vez recorridas las salas del mismo, su finalidad ya que no cumple esa función tan deseada por una parte de la población de este país. Y más aún para los extremeños que lo visitan y que esperan encontrar entre sus salas algo más que el tan manipulado y difamador genocidio cometido por nuestros antepasados en aquellas tierras.

Entre los proyectos que figuran en la web del citado museo, y que una representante de esta Institución anunció como algo excepcional en los pasados Coloquios de Extremadura, se encuentra el Proyecto Amazonas. En el mismo se hace mención expresa a la gesta que llevó a cabo el extremeño Francisco de Orellana, que se convirtió en el primero europeo que navegó por el curso del Amazonas. Nada de esa expedición se puede contemplar en el citado museo, e incluso el personal que trabaja allí desconoce ese proyecto.

Sería deseable que aparte de acusarnos, a los extremeños, de infinidad de barbaridades que se cometieron en América, también se nos agradeciese, desde el ámbito cultural, las aportaciones científicas a las que contribuimos o en las que tomamos parte cuando se produjo la conquista de América. También sería deseable que en Extremadura, y más concretamente en la localidad de Trujillo, se fijase la sede de algún museo que realmente explicase la aportación extremeña en la conquista y descubrimiento del Nuevo Mundo; y que dejase aparte el maniqueísmo y el acomplejamiento en el que una parte de nuestras élites culturales se han instalado en los últimos tiempos con respecto a la conquista de América.

Extremadura y los extremeños en el Museo de América