Tres libros sobre Sierra de Gata

Algo que nos sorprende de esos tres libros ha sido su edición. Los de Valdárrago y Perales han sido editados de forma privada, ni un euro de fondos públicos a pesar de que se había pedido ayuda a ayuntamientos, Diputación Provincial y Junta de Extremadura. El de las Jornadas sobre Darío Bacas fue editado -¿maleditado como se nos dijo?- por la Diputación Provincial

 

Juan Carlos García Delgado charla con Domingo Domené en Torre
Juan Carlos García Delgado charla con Domingo Domené en Torre

Para quienes amamos Sierra de Gata, y en forma especial la Historia de nuestra comarca, éste ha sido un buen verano. Nada menos que tres libros se han presentado sobre ella.

El primero es “Las villas de Valdárrago: Robledillo, Descargamaría y Puñonrostro”, obra de Juan Carlos García Delgado, editado por el autor.

El segundo: “Perales del Puerto. Desde la Prehistoria a los Tiempos Modernos” de Jesús Moreno Ramos, editado por la entidad privada Asociación de Ciencias Sociales de Extremadura (ACISE).

El tercero: las actas de las “I Jornadas Ciencia, Técnica y Sociedad en la Extremadura de entresiglos. Darío Bacas” de varios autores, editado por la Diputación Provincial.

Son tres libros muy valiosos e imprescindibles, aunque también son muy diferentes entre sí.

El libro sobre “Las villas de Valdárrago” (en el que sin que se sepa muy bien por qué hay un breve prólogo que firma el autor de estas líneas) es un prodigio de erudición y documentación. Nada más y nada menos que ciento uno documentos inéditos, que van desde el año 1393 al 1848, ha transcrito y copiado de diversos archivos manionales y locales Juan Carlos García Delgado. Tres años le ha llevado al autor poder disponer de esa documentación. Algunos de esos documentos son tan importantes como el que nos revela el nombre del cazadotes francés a quien Enrique II entregó las villas de Valdárrago. A pesar de su erudición es un libro perfectamente inteligible por todos. No creemos que haya muchos libros sobre historias locales tan bien hechos como éste. Recomendamos su lectura y en forma especial a los investigadores locales a quienes, acaso, pueda servir de modelo.

El libro : “Perales del Puerto. Desde la Prehistoria a los Tiempos Modernos” de Jesús Ramos es un libro también valioso. No tiene la abundancia de documentación que el anterior aunque se apoya en una amplia bibliografía y en estudios previos del autor, pero no por ello es menos valioso. Quien quiera conocer la Historia de este pueblo tendrá que recurrir, de forma obligatoria, a él. También está escrito en un lenguaje preciso, precioso e inteligible para quienes no sean especialistas. ¿Hará falta que recomendemos su lectura?

El libro sobre las I Jornadas Ciencia, Técnica y Sociedad en la Extremadura de entresiglos. Darío Bacas” es un libro raro. Ya fue rara su presentación: había tan pocos ejemplares que incluso quienes habíamos escrito en él tuvimos que mendigar un ejemplar; por lo que se nos dijo tiene numerosas y graves erratas. Si tan mal está editado ¿por qué se presentó?

Y decimos que es un libro raro porque está hecho por especialistas en un lenguaje adecuado para ellos, pero no para el común de los mortales. Es un libro para universitarios. El hombre de a pie de Cilleros, el hombre común de Sierra de Gata, no se enterará de casi nada. (En ese casi nada está el artículo del autor de estas líneas). ¿Era necesaria su publicación? Pues sí. Ha servido para conocer mejor a una gran figura de nuestra comarca como fue Darío Bacas y para que se desvelen algunos aspectos de la Extremadura y la Sierra de Gata en el tránsito del siglo XIX al XX.

Algo que nos sorprende de esos tres libros ha sido su edición. Los de Valdárrago y Perales han sido editados de forma privada, ni un euro de fondos públicos a pesar de que se había pedido ayuda a ayuntamientos, Diputación Provincial y Junta de Extremadura. El de las Jornadas sobre Darío Bacas fue editado -¿maleditado como se nos dijo?- por la Diputación Provincial.

Nuestra sorpresa por esa forma de edición viene justificada porque por lo visto ayuntamientos, mancomunidades de municipios, Diputación y Junta de Extremadura andan a dos velas presupuestarias; puede que sea cierto. Pero en ese caso ¿cómo justificar el dinero que se gastan en editar lujosos programas de fiesta, calendarios con la fotito del pueblo o en espectáculos que no interesan a nadie?

Somos muchos los que creemos que ese desinterés de los políticos por las obras de perdurabilidad eterna cual son los libros, incluso los malos, se debe a que no ven más allá de su propio interés y que –salvo en raras ocasiones- no les gusta hacerse una foto al lado de quienes de vez en cuando escriben algo no vaya a ser que alguien se atreva a hacer comparaciones.