domingo. 03.03.2024

Los alumnos de tercero y cuarto de la ESO y primero de Ballicherato del IES Jálama de Moraleja han vivido una mañana formativa en los senderos. Durante cuatro horas, han recorrido los caminos de la sierra de Gata comenzando en el parque arqueológico de Los Molinos de la torre en Torre de Don Miguel hasta el conjunto agroganadero de Santibáñez el Alto, pasando por el castillo de San Juan de Máscoras, su misterioso cementerio y su peculiar plaza de toros.

A primera hora de la mañana eran recibidos en el Molino de los Blanco por el alcalde de la localidad, Ernesto Iglesias, que explicó a los estudiantes el funcionamiento de un molino del siglo XIX. Un molino funcionando con su noria metálica que movida por el agua, que viene por un canal de piedra, hace funcionar la mola olería y la bomba de agua que suministraba presión a la presa. El molino conserva la caldera de agua y el sistema de decantación del aceite. Si bien los alumnos supieron que el agua y el aceite no se mezclan y que el segundo queda en la superficie de la primera, desconocían que en aquel entonces se utilizaban pieles de animal para transportar el preciado líquido de vuelta de la almazara. Elisa Díaz, una de los cinco profesores acompañantes, recordaba cómo en su infancia introducían migajones de pan en la tina para probar la calidad del aceite, tal como se sigue haciendo ahora en la localidad de Torre durante la fiesta de los capazos con el sopetón.

El grupo recorrió el parque arqueológico en el que está trabajando el ayuntamiento desde hace un par de años, un proyecto de recuperación de cuatro antiguos molinos y su entorno. El tercer y cuarto molino de la ruta están datados en el siglo XVII. De hecho el tercero --ya existente en documentos del año 1631-- fue hasta hace años también un molino de harina a la vez que almazara donde aún se conservan los vestigios de su prensa de viga y quintal, igual que en el último edificio de la ruta. 

Esta es la tercera visita guiada que conoce el parque arqueológico de los molinos. Los estudiantes del IESO Valles de Gata en Hoyos y la Asociación de Montaña Xálima también han llegado hasta Torre para pasear por la rivera del arroyo San Juan donde en su día llegó a haber diez molinos en funcionamiento. No solamente se puede disfrutar de los antiguos molinos sino también de las obras complementarias, como los azud y los canales que llevaban el agua a las distintos molinos. Todo ello en un terreno de Vega rico y fértil donde acompañan al arroyo una vegetación de ribera donde destacan las zauceras y los nogales.

Tras visitar los molinos los estudiantes comenzaron su ruta de algo más de cinco kilómetros hacia Santibáñez el Alto, donde conocieron el Castillo de San Juan de Máscoras, su misterioso cementerio y su peculiar plaza de toros. El destino del camino era el conjunto agroganadero de los pajares santibañejos, situados a los pies del pueblo y declarado por el gobierno regional Bien de Interés Cultural. En esta parte del camino, el ganado vacuno y los numerosos caballos que pastan en libertad por la dehesa de espino blanco provocó nuevamente el entusiasmo de los estudiantes.

La valoración de Sergio González, jefe del departamento de Educación Física y capitán de la excursión es “excelente”. “Salir a los caminos enseña a los alumnos una forma de ocio saludable, les permite conocer la naturaleza de su entorno y vivir una jornada de compañerismo”, declara González.

Sergio González considera que la actitud de los estudiantes ante propuestas en la naturaleza es “muy positiva y siempre participan la mayor parte de los alumnos”. En general “no suelen conocer los lugares que visitamos próximos a su entorno y los descubren con estas salidas”. Entre sus planes también está la subida al pico de Jálama aunque para ello es necesario disponer de más tiempo.

El próximo mes de mayo, entre 25 y 30 alumnos de tercero y cuarto de la ESO conocerán Cantabria, dentro del programa Semana Azul diseñado por el departamento y desarrollado desde hace cuatro años. Durante cinco días y cuatro noches, los estudiantes “realizan actividades deportivas y en la naturaleza fundamentalmente relacionadas con el agua. Su primer destino fue el Pirineo catalán, después estuvieron en Tarifa, el año pasado en Valencia y este curso el grupo conocerá Cantabria donde practicarán espeleología, rafting y descenso de cañones, entre otras actividades. El objetivo de la Semana Azul, como de las salidas del aula es “fomentar el compañerismo y el respeto por la naturaleza”, declara González.

Vida saludable

El próximo día 21, como parte de las actividades que realiza el centro desde hace años para luchar contra la obesidad infantil y para favorecer una alimentación sana y equilibrada, alumnos, profesores y los trabajadores del centro disfrutarán de un deasyuno saludable a base de pan con aceite de oliva, --gentileza de La Peraliega, almazara de Perales del Puerto-- fruta variada --invitados por Frutas Román-- y leche con cacao. En estos desayunos el centro cuenta con la colaboración del AMPA moralejana.

Y al día siguiente de nuevo a los caminos, esta vez para conocer el cercano salto de agua El Chorrerón.

Alumnos del IES Jálama visitan el parque arqueológico de los Molinos de Torre y los...