domingo. 14.04.2024

“Los recortes que se están produciendo en Servicios Sociales y en el modelo social en general están suponiendo un retroceso de 40 años”, declara Marcelo Hernández, alcalde de Hoyos. La localidad cuenta con cinco personas para atender la gran demanda de ayuda a domicilio de los mayores soyanos. “No cubríamos todas las necesidades con tres trabajadoras --que llevan con nosotros más de 18 años-- y buscamos reforzar el servicio con dos trabajadoras más contratadas a través del Decreto 153 en detrimento de otras necesidades locales y siempre primando la cobertura de las necesidades sociales”, apunta Hernández. Ahora, “Si no se renuevan las subvenciones, tendremos que dejar de dar el servicio porque no podemos asumirlo. En estos momentos ya tenemos una deuda sobrevenida de 25.000 euros por el sueldo de los celadores que ahora no asume la Junta”, apunta el alcalde soyano.

Estas cinco trabajadoras atienden a más de 20 usuarios en la localidad. “Desde el ayuntamiento estamos preparando una carta para informar a nuestros vecinos de cuál es la situación actual y qué la ha motivado”.

En el ayuntamiento de Perales del Puerto cuentan con una trabajadora para la ayuda domiciliaria de los vecinos. Esta localidad tiene el mismo problema que Hoyos: la trabajadora está contratada desde hace unos diez años lo que la convierte en personal fijo del consistorio. Si la Junta no renueva las subvenciones “o tendremos que subir la aportación que hacen los vecinos o eliminar los servicios y que los mayores vuelvan a depender de la ayuda de sus familiares, como antiguamente. Esto es un gran paso atrás”, declara José Luis Perales, alcalde de la localidad.

En Hernán Pérez “entre cinco y seis usuarios --la cifra varía en función de la época del año-- son atendidos por la trabajadora del ayuntamiento”, declara Alfonso Beltrán, alcalde de la localidad. “La supresión de la ayuda del gobierno regional supone un quebranto para el ayuntamiento de unos 6.000 euros anuales”, declara. “En estos momentos estamos pensando en subir las aportaciones de los usuarios para mantener el servicio”, declara Beltrán. “Ha de tener en cuenta que la nueva Ley de Estabilidad Presupuestaria impide que los ayuntamiento gasten más de lo que ingresan y esto nos impediría asumir con cargo a las arcas municipales los 6.000 euros que perderemos a partir del 31 de julio”, concluye Beltrán.

En Robledillo de Gata los vecinos no cuentan con este servicio. Actualmente Decargamaría no cuenta con ayuda a domicilio “debido a problemas con su gestión, a la negativa de los usuarios a financiar una parte y a la imposibilidad del ayuntamiento de hacerse cargo de la totalidad de su financiación”, declara Angel García, alcalde de la localidad. 

En San Martín de Trevejo, Máximo Gaspar, alcalde de la localidad, ya ha mantenido una reunión con los vecinos afectados para comunicarles que el próximo día 31 de julio, será el último día de prestación de servicio. La localidad mañega cuenta con dos trabajadoras contratadas gracias a las ayudas del gobierno regional que ahora no verán renovados sus contratos. En conjunto atendían las necesidades de 15 usuarios que ahora pierden este servicio.

En Santibáñez el Alto, una trabajadora contratada gracias a la ayuda de la Junta atiende a un total de cuatro usuarios. A partir del 31 de julio, aún no se sabe cómo se mantendrá este servicio. SierradeGatadigital no ha podido localizar al alcalde santibañejo.

En Torre de Don Miguel varias son las opciones que está barajando el ayuntamiento para poder mantener el servicio más allá del día 31 de julio. “Estamos estudiando varias posibilidades --declara Ernesto Iglesias, alcalde de la localidad-- entre las que se encuentra una rebaja solidaria de sueldo para el conjunto de los trabajadores municipales, entre los que me encuentro, un aumento de la aportación de los nueve usuarios atendidos por el servicio de ayuda a domicilio o el cese de la prestación a partir del 31 de julio”. En estos momentos son estas tres propuestas las que están sobre la mesa en Torre. “El objetivo es seguir prestando el servicio a los usuarios y poder mantener el número actual de trabajadores municipales con el esfuerzo común de todos”.

En Valverde del Fresno en la actualidad cinco trabajadoras atienden a un total de 34 usuarios. Tres de estas trabajadoras están contratadas gracias al Decreto de apoyo al empleo local y las otras dos son contratadas mediante la subvención del gobierno regional. Qué pasará con el servicio a partir del 31 de julio, SierradeGatadigital no ha podido averiguarlo por hallarse la alcaldesa de la localidad de vacaciones.

En Torrecilla de los Ánges, por problemas de financiación, no se presta este servicio desde enero de 2011 y en Villanueva de la Sierra entre 9 y 10 usuarios --dependiendo de la época-- se quedaron sin servicio desde mediados de junio pasado debido, igualmente, a la falta de financiación regional.

En Villamiel dos trabajadoras atienden a una docena aproximadamente de usuarios, tres de ellos residentes en Trevejo. De estas dos trabajadoras, una está contratada por el Decreto de apoyo al empleo local y la segunda gracias a la subvención de la Junta. “Nos veremos obligados a reducir el número de horas por usuario y éstos tendrán que ser ayudados por sus familiares, como antiguamente”, declara Gregorio Sánchez, teniente alcalde villamelano. “El ayuntamiento no puede asumir la contratación de un trabajador más y el servicio será reducido”, declara.

“Ellos recortan, nosotros recortamos”, declara Juan Caro, alcalde de Vegaviana. Hasta el momento, el ayuntamiento cuenta con cuatro trabajadoras para atender a un total de 16 usuarios. Dos de ellas están contratadas por el Decreto de apoyo al empleo local y las otras dos, con la ayuda del gobierno regional. A partir del 31 de julio, el número de trabajadoras “se dividirá a la mitad y también serán la mitad el número de usuarios atendidos”. El criterio para prestar este servicio “estará determinado por el grado de necesidad de los mayores”, declara Caro. “Con todos estos recortes, la Junta de Extremadura va a lograr sanear sus cuentas pero va a hundir a los ayuntamientos”, sentencia Caro.

En Villasbuenas de Gata, una trabajadora del ayuntamiento atiende a ocho ancianos en el domicilio. Su contrato es asumido por el ayuntamiento que recibe para ello la subvención de la junta que ahora desaparece. En el consistorio aún no saben qué ocurrirá a partir del día 31 de julio.

El Servicio de Atención a Domicilio para los mayores es una de las cuatro prestaciones básicas que, por Decreto, prestan los Servicios Sociales de Base. Ahora, con la nueva política del gobierno central y regional, esta prestación que redunda en la calidad de vida de nuestros mayores permitiéndoles continuar viviendo en sus hogares, el servicio queda drásticamente reducido.

Entre las tareas que desempeñan las trabajadoras de ayuda domiciliaria se encuentra el aseo personal de los mayores, la realización de la compra, la limpieza de la vivienda, el acompañamiento al médico y la adquisición de los medicamentos así como la preparación de los pastilleros.

El 50% de los usuarios serranos de ayuda a domicilio se quedarán sin servicio a partir...