viernes. 23.02.2024

La red Openeland elige Santibáñez el Alto para desarrollar su proyecto europeo. Basado a grandes rasgos en el concepto americano 'hazlo tu mismo' ('do it yourself'), este verano la red va a organizar unos campamentos donde aprender a construir, por ejemplo, captadores solares térmicos a bajo coste o viviendas con balas de paja o de lata como la que muestra la imagen, proyecto experimental en México de la red americana. Openland también va a poner en marcha un proyecto de permacultura y bosques--jardínes o despensas en seis hectáreas de dehesa junto al pantano del Borbollón de Santibáñez el Alto.

Openeland (OEL) se desarrolla sobre el concepto de libertad. Angel Imaz, licenciado en Dirección y Administración de empresas, máster en relaciones internacionales y diplomacia y consultor tecnológico-- es el impulsor del proyecto en España, que bebe del proyecto europeo Open Source Ecology Europe, que nació, a su vez, en Estados Unidos desde la idea básica del “do it yourself” (hadlo tu mismo).

Imaz --junto a un grupo de profesionales entre los que se encuentra el diseñador 3D Christopher Fraser-- quiere trasladar a la vida real el concepto informático de creative commons, es decir, la transmisión libre de conocimientos. “Si linux no hubiera sido abierto, el boom de internet no habría sido tan rápido”. “Viendo como el software libre ha hecho avanzar a la sociedad de la forma en que lo está haciendo y aún no sabemos dónde podremos llegar con el conocimiento, por qué no intentarlo en la vida real?”, se pregunta su impulsor que quiere “sacar el concepto de libertad creativa del entorno del software y aplicarlo a la vida real”. Junto a la libre transmisión de conocimientos Openneland trabaja la permacultura, una visión de la agricultura que imita al propio campo y al bosque en su desarrollo, rechazando los cultivos intensivos o mantenidos con tratamientos químicos. 

El proyecto no es una idea de outsiders que buscan vivir fuera del sistema sino más bien el resultado de una profunda observación del sistema actual llevada a cabo por un grupo de ingenieros, agricultores, economistas y consultores que buscan un modelo de vida de mayor calidad aprovechando la tecnología actual y miminzando los daños en el entorno.

Campamento Openeland

Este verano Openeland (www.openeland.org) ha organizado un campamento para mayores de 18 años con el que dar un doble impulso al proyecto. Por un lado, difundir los objetivos de Openeland en sierra de Gata y en Europa y, por otro, desarrollar ya los primeros trabajos. 

Los contenidos del taller son apasionantes y, entre otras cosas, enseñarán a construir con balas de paja o a levantar casas earthship (en las que la reutilización del agua desde su captación es prácticamente infinita). Los participantes también aprenderán a construir baterías solares y captadores solares térmicos, electrónica básica y programación Arduino. Arduino es una plataforma de código abierto basado en prototipos hardware y software de electrónica flexible fácil de usar. Por último, en los talleres se aprenderán nociones básicas sobre la permacultura y los bosques despensa o jardines en bosques comestibles.

50 tecnologías básicas

La idea original que defendían los creadores de Open Source Ecology (OSE), www.opensourceecology.org, en Estados Unidos es que existen cincuenta tecnologías básicas con las que el hombre puede lograr el autoabastecimiento en todos los sentidos. No se trata en absoluto de volver a las cavernas sino de conocer a fondo las posibilidades que ofrecen estos inventos básicos para desarrollar todas los proyectos imaginables en estructuras de edificación, obtención de energía, sistemas de saneamiento, sistemas de calefacción y refrigeración y comunicaciones, entre otros campos posibles.

En definitiva el proyecto Openneland busca crear “un lugar donde poder experimentar en el mundo real de acuerdo a unas normas de cooperación” declara Imaz. “A hacer se aprende haciendo” , insiste su impulsor en España, y esto es el quid de la cuestión, la autosuficiencia.

Openeland, el proyecto de Tierra abierta, no es una onegé, sino un sistema societario que persigue el beneficio para la propia organización y su entorno. Para financiar el proyecto, sus autores manejan varias opciones entre las que se encuentra la fórmula True Fan, --tal como también va a utilizar www.sierradegatadigital.es próximamente; de hecho nuestro diario trabaja con Creative Commons--. Esta fórmula de nombre norteamericano permite a quienes apoyan un proyecto aportar una cantidad económica en función de sus posibilidades e intereses. Su secreto está en la suma de pequeños importes para lograr cantidades suficientes que --sin buscar el beneficio-- permitan hacer frente a los gastos inherentes a cualquier proyecto y evitar que estas cargas financieras mínimas pero acumulables obliguen al cierre del proyecto.

Casas de paja contra la crisis feroz