viernes. 24.05.2024

A las ocho de la tarde de ayer la lluvia comenzó a caer sobre la tierra quemada en Torre de Don Miguel.

Hace apenas quince días, en la madrugada del 23 de agosto, los habitantes de la localidad se aprestaron para recibir a sus vecinos santibañejos acosados por unas llamas empeñadas en lamer el pueblo. Protección Civil, Cruz Roja, el albergue municipal y el ayuntamiento tenían todo preparado para atender a quien lo necesitara en aquella noche aciaga en la que el Infoex se vio obligado a activar el Nivel 2 por el peligro inminente que acechaba a la población que, hasta esa noche, dormía tranquila bajo la sombra protectora del castillo de San Juan de Máscoras.

Ayer, día 5 de septiembre, fueron los vecinos de Torre de Don Miguel los que podían oler el humo en sus calles, ver las llamas del incendio desde sus ventanas y sentir el calor prestado por un fuego a todas luces provocado.

A la una menos cuarto de la tarde, comenzaron a arder los primeros focos, “llegamos a contar entre siete y ocho focos diferentes”, comenta a este diario Antonia Garrido, desde cuyo balcón, como si de una atalaya se tratara, se puede observar bien toda la sierra. “La proximidad al núcleo urbano --continúa Garrido-- fue lo que más nos asustó a todos; veíamos cómo nacían nuevos focos, unos cerca de otros, probablemente provocados con mechas”, comenta.

Precisamente la proximidad al núcleo poblacional aconsejó a los responsables del Plan de Lucha contra Incendios Forestales de Extremadura (Plan Infoex) a activar a las 14.25 horas el Nivel 1.

En el lugar trabajan en esos momentos seis helicópteros, diez retenes y tres camiones autobomba.

El Nivel 1 se activa por protocolo cuando implica que el incendio puede afectar a personas o bienes de carácter no forestal, en este caso, por la cercanía a este municipio cacereño.

El primer fuego apareció junto a la escombrera y, poco tiempo después, apareció un segundo foco junto a las nuevas piscinas fluviales inauguradas este año por el ayuntamiento en el Parque Arqueológico Los Molinos de La Torre. La presencia de pinares en esa zona aumentó la preocupación de los vecinos conocedores del peligro que entrañan este tipo de árboles cuando del fuego se trata.

Las llamas se propagaron desde esta piscina siguiendo el curso del arroyo de San Juan y avanzando en paralelo a los cuatro antiguos molinos de aceite que está recuperando el ayuntamiento. “Ninguno de estos cuatro molinos se ha visto finalmente afectado”, comenta Antonia Garrido quien no deja de apuntar a la probabilidad más que alta de que este incendio tenga un origen intencionado.

Dos horas más tarde, el Plan Infoex desactivó a las 16.30 horas el Nivel 1 y en el lugar de los hechos han permanecido en labores de extinción tres retenes, dos camiones y un agente del medio natural del Infoex. Junto a ellos también ha trabajado una unidad del Servicio de Extinción y Prevención de Incendios (Sepei).

En cuanto a la superficie afectada por el incendio, la medición se desconoce por el momento, siendo matorral y olivar la mayor parte de superficie quemada, según el gobierno regional.

El incendio fue detenido por los hombres del Infoex junto al cementerio municipal, en el camino rural que une la localidad con Villasbuenas de Gata. A las ocho de la tarde comenzó a llover como si los elementos quisieran unirse a nuestros hombres en la lucha contra el fuego. Un rayo caído en el paraje El Bocín provocó un nuevo foco, esta vez de origen natural, que fue inmediatamente controlado por los hombres de amarillo, esos hombres que velan por nuestra tierra, nuestra sierra, nuestras vidas y seguridad.

Desde este diario, hoy como cada día, queremos agradecer a nuestros retenes, de tierra y aire, su dedicación y eficacia en la lucha contra el fuego. Gracias. Sin vosotros, esta tierra seria otra.

El fuego acecha durante siete horas la localidad serrana de Torre de Don Miguel