domingo. 14.04.2024

Las 21 poblaciones que forman la Sierra de Gata suman un total de 16.381 vecinos, según el certificado de población a 1 de enero de 2012 al que ha tenido acceso SierradeGatadigital. Con relación al año anterior, el número de vecinos serranos ha descendido en 181 personas distribuidas por el conjunto de localidades.

Varias son las causas de este descenso general entre las que se encuentran las características de la pirámide de población serrana, que se encuentra completamente invertida y el grupo de personas mayores de 65 años es muy superior al de resto de grupos poblacionales. Otra de las causas se halla en el cambio de residencia y la tercera en la depuración del padrón de habitantes que han realizado los ayuntamientos.

La tarificación de muchos de los servicios que pagan los ayuntamientos a otras administraciones se establece en función del número de habitantes igual que se establece en función de esta población el importe de las ayudas que reciben.

En las actuales circunstancias y ante la bajada de ingresos directos aportados por los vecinos a sus ayuntamientos, muchos consistorios han preferido reducir el número de habitantes aunque esto le suponga disminuir también el importe de las ayudas que reciben de administraciones de ámbito superior.

Del conjunto de localidades serranas, Hoyos es el municipio donde el descenso ha sido más acentuado. Si en 2011 en su padrón de habitantes había cesados 1.129 vecinos, en la actualidad el conjunto suma 1.045, esto es, 84 personas menos. En Torre de Don Miguel, la diferencia es de 29 vecinos y en Villamiel de catorce.

En cuanto al incremento de población, llama la atención el crecimiento de Villasbuenas de Gata que pasa de tener 538 vecinos en 2011 a tener 563 a uno de enero de 2012 --lo que significa un crecimiento cercano al 5%-- o San Martín de Trevejo que suma este año doce vecinos más. Las causas de este crecimiento se debe al empadronamiento de nuevas familias y el regreso de vecinos naturales de estas poblaciones que vuelve a fijar en ellas sus residencias.

La sierra perdió población el pasado año