El I Festival de folk infantil Luisa Peñalva supera todas las expectativas

Más de 300 personas abarrotaron el pabellón municipal de Gata el pasado sábado, día 22. La enorme cantidad de alimentos y productos de primera necesidad donados por los vecinos ha ralentizado su recuento. Mañana serán entregados en Nuñomoral a la organización social El Cottolengo

Festival Luisa Peñalva en Gata. ROCIO ALONSO JACINTO
Festival Luisa Peñalva en Gata. ROCIO ALONSO JACINTO

“Doña Luisa Peñalva estaba como niña con zapatos nuevos”, comenta a este diario Rocío Alonso Jacinto, alma mater del I Festival solidario de Folk Infantil Luisa Peñalva. Jóvenes Extremeños, de Moraleja, Flor de Jara, de Perales del Puerto y el grupo de bailes regionales Villa de Gata, dirigido por Rocío Alonso no defraudaron y llevaron al público al paroxismo cuando terminaron su espectáculo bailando todos juntos, medio centenar de niños, la jota local La Serrana. 

El espectáculo se abrió con el baile y el cante de El Cordón. Doña Luisa cantaba, “con su fuerte voz”, desde su asiento y su agradecida alumna cruzaba los dedos para que no hubiese error alguno “ella es capaz, aún a su avanzada edad, de echarnos la bronca allí mismo”, comenta riendo Rocío Alonso. Pero no hubo lugar para la bronca porque todo salió perfecto. 

Los vecinos de Gata iban llegando al Pabellón portando kilos y kilos de alimentos, productos de higiene y primera necesidad para las familias más necesitadas que son atendidas por la organización El Cottolengo, en Nuñomoral. “Nadie se limitó a llevar un kilo de alimentos, por lo menos cada uno de los asistentes llevaron dos. Incluso hubo quien llevó litronas de cerveza”, comenta satisfecha Rocío Alonso. 

El año que viene el Festival celebrará su segunda edición con la participación de un mayor número de grupos infantiles de bailes regionales. “Los grupos de Perales y Moraleja ya han confirmado que estarán con nosotros en Gata el próximo año y esperamos, en esta segunda edición, ampliar el número de participantes”, declara la organizadora. 

Doña Luis Peñalva recibía el saludo y la consideración de los vecinos de toda su vida. “Ella estaba emocionadita, lloraba de emoción”, recuerda Alonso satisfecha “me gusta pensar lo feliz que la hemos hecho con tan poquito”, declara. 

Otra de las sorpresas de la tarde la recibió el joven danzante Héctor, que ese mismo día cumplió nueve años y, como sorpresa, recibió de sus compañeros una tarta de cumpleaños y pudo oír “sin salir de su asombro”, cómo cerca de 400 personas entonaban para él la canción de “cumpleaños feliz”. 

Enhorabuena, Rocío. Iniciativas como la tuya y respuesta como la de tus vecinos devuelven la fe en el género humano.