martes. 16.04.2024

Una de las mayores colonias de Europa de buitre negro está en Sierra de Gata. En concreto, los buitres acuden a darse su particular festín carroñero al comedero situado en el término municipal de Descargarmaría conocido como 'El Larguijo'.

Este muladar (un área acondicionada para depositar cadáveres de animales, que normalmente provienen de la ganadería, para alimentar a las aves carroñeras) pertenece a la Asociación para la Defensa de la Naturaleza y los Recursos de Extremadura (ADENEX) y actualmente esta siendo gestionado por la Dirección General de Medio Ambiente.

Este proyecto resurgió a principios de verano de 2015, fecha en la que la Junta de Extremadura, comenzó a hacerse cargo de la guardería y comederos, cuya carne sale sobre todos de granjas de ganadería intensiva de pollos. Cabe señalar que el verano supone una época crucial para la supervivencia de la especie, ya que es la época de nacimiento de polluelos. Sin la existencia de este servicio la mitad o incluso más de la mitad de los recién nacidos habrían muerto.

Actualmente, más de 200 buitres negros acuden al muladar 'El Larguijo' para alimentarse. “Resulta todo un espectáculo ver como levantan el vuelo después de comer”, señala Antonio Gentil de ADENEX. Al comedero acuden también buitres leonados, pero “principalmente está enfocado para la recuperación de la población del buitre negro, que es el que hoy en día corre más peligro”, apunta Gentil.

No obstante, la zona no se puede visitar libremente. Se trata de una finca privada a la que no se puede ir de turismo porque se molesta a los buitres. Por esta razón no está puesta en los circuitos turísticos habituales. Sin embargo, se puede acudir a la cita con las aves de rapiña poniéndose en contacto con ADENEX o con el Servicio de Conservación de la Naturaleza de la Junta de Extremadura. No en vano, el objetivo primordial del programa es el de la conservación de buitres. El turismo, la educación y el fomento de la cultura ambiental quedan relegadas a un segundo plano.

Un problema que viene de lejos

La población de buitres negros se ha visto amenazada en las últimas décadas. El problema se detectó en los años 80, cuando la población mermó por culpa de la desaparición de la cabaña caprina serrana. Este hecho afecta tanto a al supervivencia inmediata como al éxito reproductor.

En el año 88 se pone en marcha el proyecto 'LIFE', con acciones como arrojar carroña, sensibilizar a la población, realizar censos poblacionales o colocar plataformas artificiales para la recuperación de estas aves. El proyecto se extendió por toda la sierra hasta algunas zonas de Hurdes y Salamanca.

En el año 98 se construyó un comedero con el beneplácito de ADISGATA, pero quedó inservible por la prohibición de arrojar cadáveres por culpa del mal de las vacas locas. Esta prohibición duró hasta bien entrada la década del 2000.

Ya en el año 2008, bajo el mandato de la ministra Cristina Narbona, se vuelve a recuperar la idea de muladar tradicional con regulaciones como cerramientos o control sanitario. Ante nuevo escenario, ADENEX firmó un convenio con la Mancomunidad, Junta de Extremadura y con el Ayuntamiento de Descargamaría para recuperar así el funcionamiento del comedero. Sin embargo, la crisis también hizo (y continúa haciendo) mella en el medio ambiente y el servicio se cortó en 2012 hasta que el pasado verano la Junta de Extremadura decidió volver hacerse cargo de la guardería y comederos del muladar.
 

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Una nube de buitres negros en el muladar El Larguijo