AGRICULTOR. Domingo Gil
AGRICULTOR. Domingo Gil

El futuro, que es lo que nos queda de vida, es propiedad de cada uno –diría don Silvestre- y, por eso, cada uno lo gasta con quien quiere y donde quiere, pero adviértase que ya nunca se recupera

Andaba yo por aquí, en este pueblo de acogida, oyendo unos teminas de “Bucéfalo. Rockastúo”, cuando me llegó un escrito de Eduardo Muriel, en el Correo de Extremadura, preguntándose, como para sus adentros, qué quien cuida de las letras en extremeño.

La verdad, dicha sea, es que me paso la vida en el coche diésel yendo y viniendo de mi pueblo natal a mi pueblo de acogida y de mi pueblo de acogida a mi pueblo natal, en ida y vuelta, vuelta e ida constantes, ensimismado en ocasiones como un hurdano más enganchado a la banda de rock emeritense. Un grupo que lleva subido a los escenarios de toda Extremadura, i más pa ya, pasados los treinta años. 

Es mu cieltu qu´en la nuestra Estremaúra ai un enriquecimiento lingüisticu invidiabri. Pu sinu que sé lo digan alos envestigaoris del Órganu de Siguimientu i Cordinación del Estremeñu i la su Coltura que aconllevan muchus añus empeñaus nuna gramática i  enun dicionariu que puea selvil p´arrejuntal lo que agora coesisti i pa´l arrecuperaeru dela coltura estremeña. Cunellus un omenaji  a toas i tos aquellus que trebajan ca día en engrandal i defundil la nuestra lengua, pusiéndula “dentro, mu adrentu, a salvu dun suspiru, ..., arretirá dela mangria, de qualquiel puxeu de lárima,...” (1) 

Lo únicu criticabri  es que agilamus un poquinu desapartaus, cumu si ca unu juera alo suyu, peru estu es solucionabri en quantinu que mos vaigamus arrejuntandu cona entención de jazel bien el jomentu dela nuestra lengua. 

Poetas, prosistas, escritores de antes y de ahora, investigadores, lingüistas, filólogos, gramáticos,... dejándose la piel y su tiempo libre en este afán común de recuperación de una forma de palrar que, poquinu a poquinu, va recogiendo sus frutos. 

Mientras tanto, los políticos siguen enzarzados en luchas absurdas con amigos y adversarios. Están, a día de hoy, más afanados en la frase ocurrente para desprestigio y difamación del contrario o, lo que es peor, muchos de ellos en disposición de colocar las manos en pose de egipcio antiguo, más que en la gobernanza de la nación. No debe sorprender a nadie, por tanto, que no se sientan las faltas de gobiernos. 

Lo que ha venido a enseñar este largo periodo de agobierno y bajo parlamentarismo, incluido ya en los libros de texto para curiosidad de los arqueólogos, guion de los tertulianos y estudio de los politólogos, es sencillamente que el pueblo es soberano y sabe gobernarse por sí solo en cuantito que lo dejan. De ahí que se escuchen por las rayas de España las carcajadas condescendientes y acertadas del filósofo Miguel Bakunin, con sus tesis colectivistas, cuando cuenta distendidamente este affaire, en las plazas públicas, a Marx, a Proudhon y a todos los demócratas socialistas y liberales que quisieron escucharle.

Es muy peligroso no tener gobierno, pero no para la economía sino para los políticos y la política, aumenta el paro. Un señor mayor, esto es más mayor que yo, me dijo muy serio: “si tenemos maestros, médicos, asistentes sociales, monitores, funcionarios, agricultores, pastores para el ganado y conductores de autobuses, para qué queremos políticos. Yo ingenuamente le contesté: : “los alcaldes también son políticos”. No, no, me respondió inmediatamente, “los alcaldes no son políticos, son justicias”. Ah! acerté a decir, usted pretende una tecnocracia. Y qué? se encogió de hombros, acaso no ha cesado la corrupción.

Por un momento llegué a pensar que nadie se acordaba de ese tema, que todo el mundo está tan saturado que da igual veinte que cincuenta. Ha sido esta una primavera tan cargada de lluvia que ya importa poco que siga lloviendo sobre mojado.

No es que los ciudadanos y ciudadanas permanezcan impasibles ante tan descomunales desfalcos, no es que se conformen con un nostálgico, esto ha pasado siempre. No ..., no es nada de eso, es una sensación de impotencia. Es la  imposibilidad de agarrar a los políticos corruptos, uno a uno, por sus principios y retorcérselos hasta que escurran cada euro que han robado y/o evadido al exotismo de cualquier paraíso fiscal, de cada promesa incumplida, de la injusticia de los desahuciados, del dolor de los oprimidos, de la vuelta a los santos inocentes. 

Claro que en río revuelto ganancia de pescadores, sino que se lo digan a los suizos que, en plena crisis mundial, quieren aprobar un sueldecito base de 2.200 €uros al mes para todos sus ciudadanos y ciudadanas, trabajen o no. No contentos con esto, contemplan la posibilidad de que cada niño reciba 564 €uros al mes. Es increíble que, mientras a nosotros nos enseñaron que un paraíso es un lugar lleno de serpientes, manzanas y engaños, ahora resulta que si le añades el apellido “fiscal” se trata de un  sitio con un movimiento bancario idílico, legalmente constituido, capaz de mover el capital y sustraer los impuestos ajenos, sin ningún pudor, en detrimento de su lugar de origen.

Nadie, cuando vaya a votar, debe olvidar quienes han sido los verdaderos ladrones, quienes se lo han llevado crudo. Quienes están ayudando a los paraísos fiscales en el buen vivir. Para ello debemos manejar con destreza y firmeza la trilla y la criba, separando adecuadamente el grano de la paja, aventando la propaganda interesada y escudriñando las informaciones. No todos los políticos son iguales aunque nos los presenten parecidos. Hace poco cuatro mujeres, representantes de sendos partidos políticos, demostraron en una cadena nacional que es posible explicar la política actual sin aspavientos, sin salidas de tono. Cada una con los argumentos que tuvo y pudo, unas más acertadas que otras.

Pero Muriel de lo que se quejaba, en el artículo mentado, es del poco interés de las autoridades para proteger la riqueza lingüística extremeña, como riqueza cultural. Yo recuerdo la reunión de una comisión de cultura del grupo parlamentario extremeño con un grupo afín a la lengua estremeña. Fue al final de la legislatura pasada. 

Adiós, buenos días, muchas gracias por sus apreciaciones y contribución –dijo seriamente el estirado jefe de protocolo al terminar la reunión- han sido ustedes muy amables en venir hasta Mérida a perder el tiempo, costeándose el viaje y la manutención de sus bolsillos, ¡qué ingenuos son estos asociados altruistas, sin ánimo de lucro!. Siento no poder regalarles una pluma con el logo de la Junta, pero nos han recortado el presupuesto de cultura, tampoco puedo regalarles una pluma de ave, pues nos han recortado el presupuesto de agricultura y ganadería, podría regalarles un poco de tinta, pero no nos queda dinero para tinteros y el papel de estraza, cala. Pueden ustedes llevarse los tóner vacíos de las impresoras, se gastan mucho, son reciclables y si se llenan de nuevo son fácilmente reutilizables. No se preocupe, señor usier -dijo uno de los contertulios amablemente- me traje una navaja Don Benito y sajé, para firme recuerdo, una astilla de la mesa de roble noble, en ella grabé mi nombre, acuñado en mayúsculas, y la triste fecha. ¿Lo inscribiría usted en estremeñu? –preguntó el usier. Assin jue, señó usié, “junté los sentimientus perdíus, essus que huerun consumiendu una luna con pestañas de sándalu” (1).

El futuro, que es lo que nos queda de vida, es propiedad de cada uno –diría don Silvestre- y, por eso, cada uno lo gasta con quien quiere y donde quiere, pero adviértase que ya nunca se recupera y recuérdese que lo único cierto es que cualquier tiempo pasado fue anterior.

Afortunadamente, el futuro cultural extremeño viene cargado de escritores y músicos que han empeñado su trabajo para que la nuestra lengua no caiga en tierra yerma. Ese apreciable esfuerzo es visible y digno de reconocer en algunos medios de comunicación extremeños en general y, por lo que me toca, en Sierra de Gata Digital, en particular.

Aparte de su afán periodístico difundiendo poemas, cuentos y, sobre todo, artículos en y sobre el estremeñu. No hace mucho este medio serragatino publicó un enlace con la voz de Manuela Elena “En el destierru del mi silenciu”, poema incluido en el nuevo trabajo del poeta Juan Carlos García Hoyuelos, poemario “Aire, fuego y deseo (Airi, fuegu i deseu) (1). 

Ahora os traigo a la banda de rock emeritense “Bucéfalo Rockastuo”, de la que extraemos: BUCEìFALO CON EL POETA JAVIER FEIJOìO“El embargo” de Gabriel y Galán y “Consejos del tío Perico” de Luis Chamizo.

Foto 1.-   Agricultor. Detalle de un boceto para escultura realizado por Domingo Gil (1942-2003), artista de Torrejoncillo. Cáceres, asentado y fallecido en Getafe.

Foto 2.- Bucéfalo. Rockastúo, con su nuevo disco “Sin ringá” (13 de mayo de 2016), a través del que sus componentes siguen reivindicando la lengua estremeña. Esta vez mediante la poesía de Javier Feijóo, en la foto.

Enlaces:

https://www.youtube.com/watch?v=gVhBZKDNdNE

https://www.youtube.com/watch?v=0DBr90h3fjM

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