Damián Gallego: "La dignidad de la persona viene del trabajo y la educación"

Trostrós entrevista para los lectores de www.sierradegatadigital.es al doctor Damián Gallego, alma mater de Letras para crecer, una antología que reúne trabajos en prosa y en verso de 60 autores extremeños. La editorial Norbanova ha cedido su sello editorial a la ONG Extremayuda que ha editado 1000 ejemplares y cuya venta irá destinada a los niños y las mujeres del Alto Trujillo, en Perú.

Dr Gallego en Cerro Bolongo
Dr Gallego en Cerro Bolongo

A Wilmer le cuesta hacer las tareas escolares. Ahora el doctorcito está pasando unos días allí con ellos y le pregunta a diario si ha hecho los deberes. Sí –responde el niño, agachando la cabeza para esconder el rubor que le sube hasta las pestañas. Te va a crecer la nariz, Wilmer, si sigues mintiendo.

Esta historia que me relata el Doctor Damián Gallego parece intrascendente. ¿Quién no ha contado a sus hijos lo mismo una y otra vez? La diferencia, en este caso, es que el niño acaba asustándose porque no sabe el motivo del crecimiento. ¿Por qué? ¿Acaso la tengo sucia? ¿Qué sucede?

¿Cómo es posible que un chaval de seis años no conozca el cuento de Pinocho? Este es el punto de partida y lo que origina la idea de que es necesario acercar los libros hasta este lugar de extrema pobreza, el Alto Trujillo, en Perú. Y de ahí las Letras para crecer, volumen constituido por unas sesenta colaboraciones de escritores extremeños que han cedido gustosamente sus creaciones –en prosa o en verso- para conseguir este empeño. Entre otros, Luis Landero, Eugenio Fuentes, Irene Sánchez Carrón, Javier Cercas, Gonzalo Hidalgo Bayal... Letras o literatura solidaria, pues los fondos recaudados con su venta irán destinados a crear pequeñas bibliotecas para los Wawa Wasi, 20 o 25 textos adaptados a las edades de los niños que sus tutoras les irán dando a conocer porque un niño, para crecer feliz, tiene que aprender a desarrollar su imaginación, a evadirse de su entorno si este no es el más adecuado, a tener amigos “de papel”.  

El Dr. Gallego preside Extremayuda ONGD desde el año 2009, fecha de su creación, en la que todas las personas que la componen trabajan de manera altruista, sin recibir ninguna remuneración. Nos ha citado en su consulta –que sirve de sede a la ONG para ahorrar gastos– y nos habla con entusiasmo de esta iniciativa.

¿Por qué los niños del Alto Trujillo en Perú? Conocí la situación de estos niños y mujeres que viven en zonas marginales y extremadamente pobres en un viaje a Perú. Allí, el obispo Monseñor Javier Travieso –de origen extremeño también– fue quien me invitó a ver la zona y me pidió colaboración. Su labor es extraordinaria, junto con la del párroco, Aitor Esteban Águeda, natural de Bilbao, que desarrolla labores sociales en la zona. Ellos son los que nos plantean las necesidades y sus posibles soluciones. ¡Quiénes mejor, si la viven día a día! Ellos gestionan y hacen el seguimiento de todos los proyectos.

Los fondos recaudados con Letras para crecer irán destinados a la creación de pequeñas bibliotecas. Para ello, qué mejor que buscar la ayuda de la literatura, ¿no es así? Sí; la palabra clave es solidaridad. Pensamos en la idea de editar un libro de autores extremeños para venderlo y obtener fondos destinados a los Wawa Wasi. Ahí he contado con la ayuda inestimable de José Luis Bernal, decano de la Facultad de Filosofía y Letras, quien se ha puesto en contacto con todo este elenco de escritores que han cedido una parte de su obra. Además, tengo la suerte de conocer personalmente a algunos de ellos, como es el caso de Eugenio Fuentes, Irene Sánchez Carrón o Victoria Pelayo, quienes me han asesorado y han apoyado con entusiasmo el proyecto. La verdad es que el resultado final está siendo increíble y de una extraordinaria calidad literaria. Hemos conseguido una antología de narradores y poetas extremeños que, si no estuviera por medio la solidaridad de la que hablamos, creo francamente que habría resultado muy difícil, si no imposible.

¿Qué son los Wawa Wasi? En los Wawa Wasi, una mujer que tiene una mínima formación académica, a cambio de un pequeño salario, acoge en su casa a los niños menores de 11 años cuando estos salen del colegio, les da de comer, los cuida y se ocupa de que hagan sus tareas escolares hasta que sus madres vienen a recogerlos después de largas jornadas de trabajo. El proyecto significa muchísimo para estos niños que, de otra forma, estarían en la calle y solos.

En su página de facebook hemos leído este post: “Cuando vendíamos los bolígrafos, le ofrecimos un bolígrafo a un hombre y le explicamos para qué era el dinero recaudado de las ventas. Él hizo un gesto de negación a ayudarnos y nos dijo: “Aquí en España también se necesitan ayuda”. ¿Qué le diría usted a quien contesta como este señor? Le diría que por supuesto puede decidir cómo y con quién ser solidario, pero que lo sea. Le diría que hay que conocer en qué condiciones viven estos niños, solos la mayor parte del día porque sus madres están trabajando en jornadas interminables, pasando hambre y penalidades, expuestos a la delincuencia en la que caen muchos de ellos como consecuencia de su soledad, viviendo una infancia sin la protección de un adulto, a la que en este país, afortunadamente, sí tienen derecho. Y sus madres, amedrentadas muchas veces por sus maridos o parejas, violadas, tratadas sin ninguna dignidad, analfabetas, con viviendas construidas a base de plásticos y esteras, muchas de ellas sin censar. ¿Es esto también lo que estamos viviendo en España?

No obstante, por supuesto que queremos también atender a las necesidades que pueden parecernos más cercanas, por proximidad física. Por ello, a partir de agosto de 2012 hemos creado un programa de ayuda de alimentos básicos en Cáceres que el Centro Parroquial San Martín de Porres hace llegar a las familias más necesitadas.

En España parece que somos niños hasta los 25 años. ¿A qué edad se deja de serlo en Alto Trujillo? Allí un niño tiene que ser adulto ya con doce años. No hay dinero en las familias para mantener sus estudios, así que no les queda más remedio que ponerse a trabajar en cualquier tarea y por salarios ínfimos. Hay muchísimos embarazos de adolescentes que deben sufrir, además, el maltrato de sus padres por lo que supone traer una criatura más a la familia.

¿En relación directa con la infancia, cuáles son sus proyectos ya cumplidos y los que tiene en mente para un futuro cercano? Partimos de una premisa y es que la dignidad de una persona viene del trabajo y de la educación. Y estos son los dos pilares básicos sobre los que trabajamos. Nos centramos, por ello, en los más pequeños (proporcionándoles unos estudios) y en las mujeres (dándoles un trabajo que les permita la independencia y, como digo, la dignidad). Además de los Wawa Wasi, tenemos un programa que consideramos prioritario y que se basa en la concesión de becas salario a estudiantes que terminan la Educación Secundaria y que, debido a la pobreza de sus familias, no pueden continuar. La beca equivale al salario que obtendrían estos niños en trabajos de semiesclavitud. La única exigencia: aprobar el curso.

También en esta línea, hemos creado el Jardín de Infancia “Virgen de la Montaña”. Costeamos el sueldo de dos profesoras y posibilitamos la escolarización de niños que aún no tienen acceso a colegios públicos.

Además, la orquesta “Sonidos en la arena”, para la inserción, mediante la música, de niños marginales o en situación de exclusión social. Dos monitores que cursan estudios superiores ensayan con ellos dos días a la semana, después de un buen desayuno, creando una humilde orquesta de cámara.

Su otra gran preocupación, la situación de la mujer en Alto Trujillo. ¿Qué proyectos ha desarrollado su ONG para ellas? Tenemos en proyecto la creación de una Casa de madres jóvenes para aquellas mujeres que, por quedarse embarazadas, son rechazadas por sus familias. Allí, podrán llevar un control ginecológico, alimentarse adecuadamente y atender a sus hijos. Después, podrán formar parte del taller de fabricación de calzado, actividad muy arraigada en la ciudad de Trujillo. Primero, les facilitaremos una formación profesional que les permita asumir este trabajo y obtener con él un salario digno.

Impartimos también cursos de formación y capacitación laboral de las mujeres (contabilidad básica, cuidado de personas mayores, aprendizaje de tareas de servicio doméstico…). Lamentablemente, su escasa cultura y su falta de preparación les hace difícil el acceso a un mundo laboral en unas condiciones aceptables. De ahí estos proyectos.

En Navidad, regala solidaridad, ¿no? En cualquier momento y ahora también, por supuesto. En estos tiempos, a una ONG, por motivos obvios, le resulta complicado obtener dinero de fondos públicos. Y ahí empieza la solidaridad individual, que muchas veces exige un gran esfuerzo porque mucha gente lo está pasando mal. Nosotros vamos a sacar una edición de 1000 ejemplares del libro Letras para crecer y estamos convencidos de que va a ser un gran éxito por las dos razones que ya he contado: porque mucha gente quiere colaborar y porque el resultado, además, es de una indudable calidad literaria. Norbanova nos ha cedido su sello editorial y varias empresas han destinado fondos para el proyecto. La ilustración de la portada, también cedida, es del ilustrador Pablo Pámpano. Todo un lujo a partir de la humildad.

Más información

http://www.extremayuda.org/