Imprimir

El poleo (Mentha pulegium L.)

José Manuel Robledo Vinagre | 15 de marzo de 2013

Mentha pulegium
Mentha pulegium

Antiguamente se añadía poleo al buen vino para tomarlo como vino de postre digestivo. Su uso culinario es de sobra conocido, puesto que tanto en la Sierra de Gata como en el resto de Extremadura, se utiliza el poleo para preparar gazpacho bien fresquito durante el verano

Poleo menta, poejo, poexo, o simplemente poleo, son los nombres que recibe esta herbácea vivaz, que raramente sobrepasa el medio metro de altura y vive a orillas de riachuelos o humedales.

Su nombre procede de "pulex" del latín "pulga", ya que desde hace siglos se utilizó para ahuyentar a estos molestos insectos como repelente natural.

Sus hojas enfrentadas y de forma lanceolada, son pequeñas y con dientes marginales, vistas a contraluz observaremos unos puntitos o bolsitas de esencia de poleo.

Las flores del poleo aparecen a principios de verano y se agrupan en la axila de los pares de hojas superiores, formando ramilletes. La flor es pequeña, de color rosaceo o blanca.

Toda la planta desprende un agradable aroma a menta, especialmente sus hojas, cuando la tocamos con la yema de los dedos.

Virtudes

El poleo contiene una esencia denominada "pulegona", acetato de mentilo, mentona, limoneno, dipenteno e isopentona.

Sus virtudes son similares a las de la menta, tónico estomacal, digestivo, carminativo, antiespasmódico, colagogo y antiséptico.

Tradicional es su uso entre las gentes humildes como remedio contra los dolores de tripa, también ahuyenta pulgas, mosquitos y hasta ratas.

En infusión para estimular la secreción biliar, como aperitivo y tónico estomacal, prepararemos una infusión con unos 20 gramos de hojas y flores de poleo por cada litro de agua, preferiblemente fresco, poniendo la mezcla a hervir y retirándola cuando llegue a ebullición, endulzaremos con miel y tomaremos cuantas tazas nos apetezcan, ya que no conlleva riesgo alguno, preferiblemente después de cada comida.

Podemos utilizar la misma infusión más concentrada (35 gramos), sin endulzar, para combatir las lombrices en los niños, que la tomarán en ayunas.

Antiguamente se añadía poleo al buen vino para tomarlo como vino de postre digestivo.

En uso externo, podemos utilizar la misma infusión de antes, pero sin endulzar y algo más concentrada para hacer gárgaras y enjuagues bucales, sanando las úlceras o llagas de la boca, así como calmando la irritación de las encías.

En forma de cataplasma o linimento, la aplicaremos sobre heridas y úlceras de todo tipo, dejando que haga efecto su virtud carminativa y antiséptica.

Su uso culinario es de sobra conocido, puesto que tanto en la Sierra de Gata como en el resto de Extremadura, se utiliza el poleo para preparar gazpacho bien fresquito durante el verano, una receta sencilla sería la siguiente:

"Trituramos tres o cuatro tomates de la huerta, previamente pelados, con un buen chorro de aceite de oliva de la Sierra de Gata y otro chorrito al gusto de vinagre, añadimos media cebolla, un pepino, medio pimiento, dos dientes de ajo, un mendrugo de pan duro, una cucharadita de sal y poleo fresco al gusto. Una vez terminado, lo meteremos en la nevera para servirlo bien frío".

Puede ver este artículo en la siguitente dirección /articulo/la-botica-de-la-sierra/el-poleo-mentha-pulegium-l-en-la-botica-serrana/20130314221453009032.html


© 2019 Sierra de Gata Digital